lunes, 28 de marzo de 2011

Fic Enemys or Lovers Capitulo 67


CAPITULO 67

Era real…ella era real. Lo supo al sentir sus dulces labios moverse al compás de los suyos en un ritmo seductor y sereno. No era apresurado, no…ahora el tiempo era de ellos. Nadie mandaba sobre ellos. Nada importaba…solo el estar junto a ella.
Pasó su brazo sobre su cintura para tenerla aun más cercana a él, ella rió y se alejó para mirarlo. Sus ojos estaban brillosos y sus mejillas tomando un tono rojizo
Afrodisia –Bill –dijo dudosa
Bill –que paso?
Afrodisia –yo quiero estar contigo pero... –agacho la mirada y se mordió el labio nerviosa. ¿Se habrá arrepentido?, se preguntó Bill.
Bill –pero?
Afrodisia –me asfixias –se rió –no me abraces tan fuerte –incrédulo ante lo que acababa de decirle, se empezó a reír fuertemente, cayó hacia atrás y siguió riendo –amm... –frunció el labio al verlo –sabes, si es tan gracioso…porque no me cuentas el chiste para que los dos nos riamos no? –soltó enojada, al instante hubo silencio y se volvió a sentar mirándola, estiró su mano alcanzando un mechón que caía sobre su mejilla y jugó con él –y?
Bill –preciosa –le dio un beso fugaz antes de volver a hablar –creo que tienes que cambiar esa manera de hablar
Afrodisia –pero si... –se quedo callada por un momento, al verlo se sonrojó y se mordió el labio –oh –encogió sus hombros al darse cuenta a lo que se refería –ups, perdón
Bill –no importa linda –suspiró –creo que es mejor que salgamos de aquí –dijo mirando la puerta –alguien puede entrar y verte, no quiero problemas ahora
Afrodisia –claro –tomo su mano y cerró sus ojos, al abrirlos estaban dentro de su habitación pisos arriba –listo –desconcertado miro alrededor y jadeó
Bill –para futuras ocasiones…avísame antes –se levantó, y se apoyó en su armario
Afrodisia –mareos? –se acercó, suavemente acarició su espalda con su mano verticalmente –mejor? –el asintió –perdón otra vez
Bill –fue solo un ligero mareo, nada de qué preocuparse…pero –alzo una ceja dudoso si preguntar – ¿cómo sabes que este es mi cuarto? –se alejó y se sentó en la cama. Empezó a jugar con sus dedos, lo miró de reojo…al encontrarse con su mirada, agacho el rostro
Afrodisia –bueno –le sonrió –antes de ir contigo pasee un poco por el castillo y me tope con tu cuarto
Bill –te topaste? –una sonrisa apareció en su rostro –segura?
Afrodisia –si –la miró serio –que? –Se rió –bueno…bueno –bufó y cruzo sus brazos sobre su pecho –vine directo aquí, quería saber cómo era tu cuarto…no es ningún crimen –frunció sus labios y lo miró achinando sus ojos, se recostó sobre la cama. Que mentirosa que soy, pensó mientras miraba el techo. Y lo peor de todo era que él lo sabía…no había manera de mentirle. Al sentir que la cama se hundía lo miró de reojo, bufó
Bill –no me harás espacio preciosa? –já! Si él pensaba que con un “preciosa” se salvaba, estaba loco. Se quedo tiesa sin decirle nada –ey…vamos, así estamos juntitos –juntitos tu madre. Se rió en su mente con su pensamiento. Era inmaduro de su parte lo tenía muy presente pero no podía evitarlo. La fastidiaba que él se diera cuenta del motivo por el cual estuvo en su habitación y más aún la fastidiaba su rostro de “no me engañas” que cargaba en estos momentos. Era orgullosa y no admitiría la debilidad que él representaba para ella. ¿No ya has llorado enfrente de él hace unos minutos atrás?, esa pregunta apareció en su mente. Da igual, se dijo a sí misma antes de que cambiara de parecer…ella ganaría esta ronda, sí señor. Un ligero cosquilleo la saco de sus pensamientos, se aguantó las ganas de reír al darse cuenta que le estaba acariciando el cuello con sus labios, dejando pequeños besos hasta llegar a su oído –linda –susurró –un escalofrió le recorrió al sentir su respiración tan suave sobre ella –solo quería que lo dijeras si? No te enojes…no me gusta verte así toda enojada –le dio un beso en la mejilla –aunque te ves linda haciendo pucheros –se rió
Afrodisia –no los hago! –le sacó la lengua y se volteó dándole la espalda –por mi te puedes quedar en el piso, ahí estarás cómodo –sintió como se movía detrás de ella en el poco espacio que tenía entre ella y el borde. Vio como pasaba un brazo sobre su cintura y se apegaba hacia su espalda…al momento en que su entrepierna rozó con su cuerpo maldijo, no había sido tan buena idea. Un calor se propagó por todo su cuerpo haciendo que se estremeciera. Su rostro lo sintió arder
Bill –mucho mejor, ¿no te parece? –otra vez se movió acercándose un poco más para no caerse, sus caderas chocaron. ¿Cómo era posible que con solo unos toques de su cuerpo y ella estuviera ardiendo como si estuviera en las mismas brazas del infierno?...No pienses en ello, se repetía una y otra vez –en que piensas? –En que quiero quitarte la ropa y deleitarme con tu cuerpo, se aclaró la garganta antes de hablar
Afrodisia –en nada –y el premio de la Mentirosa del Año va para...
Bill –ya veo –le beso el cuello –oye…
Afrodisia –dime
Bill –y me seguirás dando la espalda? –sonriendo se volteó y lo miró
Afrodisia –al parecer ya no –llevó su mano hacia su cabello y jugó con una de las rastas que caían hasta su cuello –y que haremos? –preguntó mientras recordaba su situación, tenían que arreglarlo antes de que todo estallara
Bill –huir? –le sonrió juguetón
Afrodisia –creo que esa no es una opción, por más tentadora que suene la idea
Bill –pues de ahí estaba que yo me casara con la heredera de los Müller y tu estuvieras en secreto…te parece?
Afrodisia –perdón? –toda la alegría que tenía se esfumo y la rabia apareció –pues haberlo dicho antes! –estaba por salirse de la cama cuando él la retuvo, tiró su cuerpo sobre el colchón, pasó sus piernas sobre ella hasta quedar a horcajadas sobre su cintura –suéltame! Eres un... –dejándose llevar por el beso que le acababa de dar cerró sus ojos, por unos segundos estuvo en el cielo…hasta que recordó el motivo de su enojo y lo alejó –no me beses –trató de quitarlo de encima pero no pudo –salte…déjame salir, a ver si así ya vas y te casas con la princesita –soltó enojada. Al no ver una respuesta lo miró y lo encontró sonriendo –que es tan divertido, a ver dime? –se agachó hasta quedar frente a frente con ella
Bill –tu en realidad crees que me casaría con otra? –Negó con la cabeza y la miró –tsk…tsk…tsk muy mal –le besó la punta de la nariz –era una pequeña bromita tonta –la abrazó –sabes que te quiero, jamás te lastimaría –dio un suspiro y lo alejó para hablarle
Afrodisia –una bromita? –lo remedó –tienes suerte que no cargue un arma conmigo sino te cortaría tu cabeza –antes de que le respondiera, habló –y me refiero a tu otra cabeza –la miró extrañado, ella señaló hacia su entrepierna y él se rió
Bill –oooh que mala –le sonrió pícaro –no tienes que preocuparte…eres su única dueña –se balanceó lentamente adelante y hacia atrás rozando sus caderas, el color de sus mejillas se tornó rosado y soltó un gemido…su rostro se coloró aún más
Afrodisia –más... –se aclaró la garganta –te vale sino ya sabes…yo te
Bill –me castras –ella se rió –soy tan afortunado…cuantos chicos tienen la oportunidad de que su novia les diga eso –topó sus labios suavemente –no quiero estar con ninguna chica que no seas tú…mañana veré de arreglarlo ok? –ella asintió –luego pensaremos en qué hacer con la guerra
Afrodisia –okey –rodeando su cuello con sus brazos lo atrajo hacia ella –te amo
Bill –lo sé, que puedo decir…soy irresistible –sin dejarle oportunidad para refutarlo la besó.
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