viernes, 28 de enero de 2011

Fic Enemys or Lovers Capitulo 60


CAPITULO 60

Sus manos temblaron al apoyarse en la cama, buscó por cada rincón hasta dar con una figura femenina que se escondía tras sus gabardinas en el armario. Antes de que pudiera decir una silaba la sombra salió contra la luz que iluminaba sus paredes y vio su rostro
Tom –Sindra –sus ojos se paseaban por todo su cuerpo
Sindra –veo que no te has olvidado de mí…todavía –sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa –antes de que alertes a tus guardias tengo que hablarte está bien? –Se acercó hacia él, jaló la silla y se sentó frente a él –supongo que sabrás el por qué de mi visita
Tom –espera –la miró desconcertado – ¿por qué dices que llamaré a los guardias?
Sindra –porque…somos enemigos no? –Intentó sonar tranquila pero su voz sonó temblorosa –entiendo tu posición asique no hay problema
Tom –no me digas? –Bufó –no sabes nada –se levantó bruscamente de la cama y le dio la espalda –si eso crees que haré…entonces no me conoces en lo absoluto
Sindra –no digas tonterías
Tom –no lo son –suspiró –acaso me crees tan tonto para que algo así se interponga en lo que quiero? –se mordió el labio nerviosa –Sindra
Sindra –que? –se paró y quedaron frente a frente
Tom –lo que dijiste allá en el bosque…es cierto? –su cuerpo se estremeció. No debía haber ido, era una tonta si pensaba que podría ser fuerte estando frente a él…no tenía poder para negarle todo lo que sentía
Sindra –yo... –demonios, piensa…piensa, se dijo a sí misma. Bajo su mirada hacia el suelo y hablo –lo dije en serio…muy en serio
Tom –mírame –sintió escalofríos al sentir sus dedos posados en su barbilla alzándole el rostro –mírame Sindra –hipnotizada por su voz le obedeció –yo te amo –su respiración se agitó y se forzó a no caer sobre sus piernas –no me importa que seas de otro clan, no me importa que hayan rivalidades que se remontan desde hace siglos, no me importa que seguro los de tu clan me quieran de cena…mi cariño hacia ti no ha cambiado en lo más mínimo ten lo presente
Sindra –y supongo que tampoco te importara estar con dos a la vez no? –se alejó unos centímetros de él –tu prometida está de acuerdo también?
Tom –bueno eso –se rascó su nuca –no es lo que parece
Sindra –no verdad? –Resopló –esa línea ya está muy gastada, asique invéntate otra... –se calló al darse cuenta que sonaba como una novia celosa
Tom –mis padres organizaron ese matrimonio para nosotros pero no significa nada para mí y mis padres lo saben –aprovechando que ella estaba con los ojos cerrados se acercó y rodeó su cintura con sus brazos –aun cuando no sabía de ti, rechace esa unión –le dio un suave beso en su frente –no quiero casarme con esa chica…no la quiero a ella
Sindra –no cambia nada –trató de sonar dura, fría…cuanto más fuera distante…más fácil sería dejarlo o eso es lo que quería creer –Tom suéltame, no hagas las cosas más difíciles de lo que son
Tom – ¿quieres que te suelte? –se alejó un poco para mirarla –si no sientes nada por mí yo lo respetaré y te dejaré ir…y no habrá tregua cuando nos toque pelear –acarició su rostro –es eso lo que quieres? –maldito seas Tom…no puedo….no puedo, pensó desconsolada. Sin poder evitarlo lágrimas cayeron por sus mejillas, perdiéndose en su cuello. Lentamente lo abrazó apresándolo fuertemente, no podía permitir que eso sucediera…no importaba cuanto quisiera fingir…sus sentimientos seguirían siendo los mismos. Apego su rostro a su pecho mojando su chaqueta, quería sentirse a salvo en sus brazos
Sindra –te…odio –sollozó. Si…lo odiaba por haber entrado en su mundo, dejándola sin defensa ante él
Tom –lo sé –se rió coqueto –pero muy…muy…muuuy adentro tuyo me quieres –ella se rió –tengo razón o no? –agradeció estar usando sus botas altas, subió sus brazos y rodeó su cuello atrayéndola hacia ella
Sindra –por esta vez sí –le sonrió y acercó sus labios a los de ella…

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martes, 25 de enero de 2011

Fic Enemys or Lovers Capitulo 59


CAPITULO 59


“Somos enemigos ahora Bill….asique cuídate tu espalda” Una y otra vez sus palabras volvían a sus pensamientos. Le dolía recordarlas pero más le dolía el recordar el rostro de Bill cuando las oyó. ¿Por qué?...quería gritar. Dentro de su cuerpo sentía la ira corroer cada minúscula célula y llenarla de odio hacia todos pero…sobre todo a sí misma. Desde un principio debió sospechar lo que estaba sucediendo pero por el amor que sentía hacia el no pudo, sus sentidos estaban cegados
Sindra –Afrodisia… ¿me oyes? –una mano se posó sobre su rostro –responde linda…dime algo –lentamente abrió sus ojos y la miró –que bien, por unos minutos estuviste como ida mientras nos tele transportábamos –observó a su alrededor desconcertada –estamos del otro lado del bosque, a unos cuantos kilómetros del castillo –Gustav….el lo sabía. Él fue quien la envió, lo había hecho sabiendo lo que sucedía….bastardo. Su mente le susurraba que lo matará. Merecía estar muerto; creía que podía jugar con ella pero estaba equivocado…todos lo estaban y ella se los demostraría –Oye con lo que paso con Bill y Tom –se tensó al escuchar sus nombres –no sé qué estarás pensando pero –sintió el temor en su voz – ¿era cierto lo que le dijiste a Bill antes de irnos? –no le quedaba otra opción, era pelear…o rendirse y si lo hacían la matarían
Afrodisia –me viste cara de que estaba jugando acaso? –resopló –por favor Sindra, se realista! –se levantó de un golpe y la miró furiosa –quienes son ellos? –No dijo nada –son del clan Kaulitz…creo que es obvio lo que tenemos que hacer
Sindra –no digas eso –frunció el ceño –yo…no me puedes pedir esto
Afrodisia –ellos son nada más que enemigos para nosotras –se volteó para mirar hacia el camino del castillo –mi deber esta con mi clan Sindra…soy su líder y tengo que protegerlos –una lágrima acarició su mejilla –nunca se debe involucrar los sentimientos en las guerras y lo sabes
Sindra –lo sé –sollozó –pero yo…no creo poder…
Afrodisia –matarlos? –Asintió –entiendo –se frotó el cuello y la miró detenidamente –en cada batalla que hemos tenido…has estado a mi lado como mi segunda pero…si es cierto lo que me estás diciendo –suspiró –estas relevada de tus cargos
Sindra –perdón? –abrió sus ojos asustada –los vas a matar? –la miró seria y cruzó sus brazos mientras se apoyaba en su moto –pero…tu…tu amas a Bill –roló los ojos –tu misma me lo dijiste
Afrodisia –palabras sin sentido alguno –titubeó si debería seguir mintiendo pero era mejor a dejar expuesto su temor por todo lo que se acercaba –y dejemos el tema aquí…ha sido un día muy pesado –se volteó, subió a su moto y la encendió
Sindra –ey –vio como se paraba a su lado –vi el miedo en tus ojos cuando miraste a Bill…asique no te vengas con esas estupideces que a mí no me convences –su cuerpo tembló –sé lo que estas pensando pero aun podemos cambiar todo esto…Afrodisia, hay una explicación para lo que está pasando
Afrodisia –y que quieres que haga? Ah?! –le gritó –el no me va a ver la cara de idiota…ambos se casan! –Lágrimas salieron de sus ojos –entre estos días las herederas del clan Müller vienen a una ceremonia y harán la unión –se rió –yo no dejare pasar esto…me las pagará todas…y cada una de las veces que se atrevió a mentirme…y en cuanto a Gustav…bueno, tan solo digamos que sufrirá una muerte muy lenta y dolorosa…el muy desgraciado sabía de todo esto…algo quiere sacar y no dejare que lo haga –un fuerte mareo se apodero de ella, se apoyo en el manubrio
Sindra –no estás bien…antes de irnos hacia aquí tu piel se puso negra y dura…en el cuello –se tocó su cuello al instante –ahorita no tienes nada…se desvaneció en cuanto te desmayaste
Afrodisia –no me he sentido bien en días pero no importa –intentó arrancar pero un calambre en su estomago le hizo retorcerse –¡aaaahh! –se quejó –demonios!
Sindra –estas sangrando –señalo sus labios –que tienes? –esquivó su mirada –que diablos tienes?!
Afrodisia –no lo sé! –Apretó sus puños –no entiendo que me está pasando –“Ya se acerca la hora”, esa voz en su mente le recordó su sueño. Temblando volvió a arrancar la moto y se fue
Sindra –Afrodisia! ¡¿A dónde vas?! –Vio como la moto se iba alejando en zigzag –si será de tonta –suspiró. Se montó a la moto, verifico la gasolina y la encendió. Si iba tras ella, Afrodisia era capaz de lastimarla…ella necesitaba estar un tiempo a solas para que se tranquilizará…era demasiado lo que se habían enterado con solo unos segundos. Tom. ¿El…la vería como su enemiga? Había actuado por impulso hace unas horas pero ¿qué pasaba si iba ahora con él? ¿Le dejaría hablar? –Solo hay una forma de saberlo –bufó –ya todo era demasiado bueno –se rió melancólica –espero todo salga bien –antes de que se arrepintiera salió en camino hacia el castillo del clan Kaulitz….

Tom –Bill, vamos…si quieres podemos –se detuvo mientras abría la puerta de su habitación y lo miró
Bill –solo quiero estar solo –cerró su puerta sin esperar una respuesta. Suspiró, no sería fácil para su hermano sobrellevar todo lo que había pasado…lo sabía porque también para él iba ser una tortura. Entró a su cuarto y cerró despacio la puerta. Apenas habían llegado su padre los había atacado con miles de preguntas, pero ninguno de ellos pudo decir una respuesta. Sabían que si decían que habían visto a la líder y a su oficial, las mandarían matar. Tiró su chaqueta sobre la silla del escritorio que tenía y se sentó en el borde de la cama
Tom –justo de ella tenías que enamorarte –bufó –habiendo tantas chicas dentro del clan tenías que escoger a quien esta prohibida… –se recostó boca arriba y cerró sus ojos. ¿Por qué ella? se cuestionó pero la respuesta vino rápido. Ella….era real, valiente, atrevida, fuerte, hermosa, entendía sus bromas, lo veía a él…por primera vez en años se sentía bien junto a una chica no solo por su físico, era más profundo. Sonrió al pensar lo “orgulloso” que estaría su hermano si supiera cómo pensaba ahora. Su sonrisa desapareció ante el problema que se les avecinaba. Eran de clanes en guerra, su relación esta por todos los medios prohibida. Su padre encabezaba la lista de quienes querían ver caer a ese clan, no sería nada fácil el explicarle lo que sentía por una de ellos. Si tan solo las cosas fueran distintas…pero no lo eran. No importa todo lo que deseara, las cosas eran de otra forma y tenía que buscar una solución en donde Sindra no saliera lastimada. Pero ¿cómo? Ella misma les había dicho “adversarios”. Acaso todo fue una ¿farsa? Quizás ellas supieron todo desde un principio y por ese motivo se acercaron a ellos. Su cuerpo se agitó. Con todas sus fuerzas deseaba que no fuera así, el había sido sincero en todo…o casi todo. Nunca le dijo que se iba a “casar”. Pero él no quería casarse y menos con otra que no fuera Sindra…y si le ¿hablaba? Podría mandarlo a patadas pero al menos sabría la verdad…

Escuchó pasar a los guardias que iban cuidando la parte trasera del castillo. Sonrió al verlos irse por una de las puertas
Sindra –que gran seguridad tienen por aquí –miró hacia arriba en todas las ventanas. Sería una locura ir y entrar en una ventana solo adivinando cual era su habitación. Cerró sus ojos y trató de ubicarlo; lo vio moviéndose de un lado a otro en una gran habitación, se concentró más y observó los detalles de su puerta pero conociendo lo típico habría cientos de puertas con el mismo diseño. Arriesgándose a que la descubrieran amplio sus poderes concentrándose en todo el castillo viendo cada pequeña parte de este. Cada pasillo, cada cuadro…buscando la esencia de Tom –bingo! –lo había encontrado en el segundo nivel, lejos en el pasadizo pasando las escaleras…décima puerta del lado derecho.
Subió con cuidado las escaleras antes de que alguien apareciera y estando en el pasadizo buscó la puerta que sería del cuarto de Tom. Vio el pequeño diseño que cubría la puerta, no podía tocar y verlo sino podría salir mal asique tendría que entrar con sus poderes….

Miró su alfombra y observó el camino que había marcado de tanto caminar sobre esta. Hacía unos minutos que había decidido llamarla pero no tuvo el valor para presionar el botón de llamada. Frustrado se alistó para salir y buscarla, en persona siempre era mejor hablar. Pero apenas posó su mano sobre el pomo de la puerta todas sus fuerzas se desvanecieron como si se las hubieran arrebatado. ¿Qué me sucede? Pensó. Se estiró sobre su cama y cerró sus ojos pensando en que debería pasar para que pudiera salir y buscarla
Tom –eres un idiota –suspiró
Si…lo eres –esa voz...
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lunes, 24 de enero de 2011

Fic Enemys or Lovers Capitulo 58


CAPITULO 58

Se quedaron en silencio mientras observaban a los ocho hombres que estaban de espaldas a solo unos metros debajo de ellas. En su mente maldijo Afrodisia, por no poder ver los rostros de quienes ella asumía eran los príncipes. Miró de reojo a Sindra e intentando no causar que la rama crujiera comenzó a moverse lentamente hasta llegar a la punta de esta
–“¿estás loca?” –se detuvo al escuchar la voz de su amiga en su mente. Giró su rostro y la encontró negando con su cabeza –“no se supone que debemos estar ¿ocultas?” –Ella asintió –“entonces ¿qué diablos haces?” –Bufó molesta –“no me hagas esas muecas” –suspiró –“no te acerques más…la rama puede ceder y nos delatarás” –la reprochó
–“¿me estás diciendo gorda?”
–“no seas tonta…este árbol se nota que es viejo y solo falta un movimiento en falso para que ceda” –la miró suplicante –“quédate ahí nomás”
–“si tú no quieres está bien pero yo si quiero ver sus rostros” –la miró seria –“además que hay algo en esos cuerpos” –frunció el ceño –“no son vampiros” –la miró extrañada –“no…tampoco son humanos, me refiero a que son ilusiones y los tarados esos no se han dado cuenta…te lo dije” –resopló –“Gustav me mando aquí por otra cosa…no por esa “pelea” –fijo su vista a los soldados que miraban hacia el bosque, se rió suavemente…ellos jamás las verían, no tenían los poderes que su clan tenía. Sin dejar de sonreír trató de ver a esos dos que estaban conversando mientras señalaban los cuerpos y el camino de retorno a la ciudad.
Sus ojos lentamente se pasearon por el primero; estaba con los brazos cruzados por su pecho, hablándole a un soldado, vestía como si fuera un rapero o algo parecido…frunció el ceño desconcertada. Al mirar al chico que estaba a su lado su corazón se agito. Cerró los ojos y espero unos segundos, volvió a abrirlos. Jamás había visto a alguien vestir de esa manera….solo a una persona. No pudo quitar los ojos, necesitaba ver su rostro…tenía que verlo. Por un momento se le cruzó la idea de manipular su mente pero prefiero no hacerlo, podría sentirla y saber en dónde estaba ubicada. Ellos no eran tan fuertes pero nunca subestimaría a un adversario. Suspiró fastidiada al ver que no había forma de ver su rostro. Cansada se volteó para mirar a Sindra quien estaba respirando agitada, su cuerpo tenía pequeños escalofríos que hacían temblar su cuerpo y por ende la rama en la que estaba apoyada. Sabía lo que ella estaba pensando….ya que era el mismo pensamiento que la atormentaba a ella. Pero no podía precipitarse. Ella no era así, tenía que tener pruebas sino no sería cierto pero ¿Cómo conseguir esas pruebas? No podía arriesgar a que las descubrieran…no quería eso…no todavía…

Kel –tal parece que no hay señales de los agresores señor –miró a los hermanos –si gusta podemos adentrarnos hacia el bosque y seguir rastreando –ambos se miraron –que ordenan?
Tom –no, regrese a la ciudad
Bill –llévese los cuerpos y quémenlos –suspiró –si el rey pregunta, infórmele que nosotros nos quedamos investigando –asintió levemente y se fue ordenando a los soldados que cargaron los cuerpos, los vieron alejarse –Tom
Tom –quieres llamarla? –Asintió –está bien –sacó con cuidado su celular y marcó lentamente cada número queriendo retrasar el momento –ey…tranquilo –le palmeó la espalda –estoy seguro que hay un malentendido ok? –sonrió
Bill –eso espero –mordió su labio al instante en que pegó el celular a su oído….

–“Ya se van los demás” –le dijo mientras miraba como los soldados se iban llevándose los cuerpos –“Afrodisia... ¿seguimos esperando?” –repitió la pregunta una y otra vez en su mente. Y la respuesta que le gritaba todo su cuerpo era irse. Sabía que si se quedaba lo que vería no sería de su agrado pero ¿y si estaba equivocada? Todos sus miedos se irían y podría seguir viviendo tranquila
–“Nos quedamos” –la miró intentando sonreír –“no vinimos aquí por nada” –Sindra le devolvió la sonrisa y giró su rostro para mirarlos
–“uno de ellos está llamando por celular” –al instante en que giró su rostro para mirarlo sintió una vibración en su ropa, con miedo buscó y buscó hasta dar con su celular que vibraba indicando una llamada entrante. “B llamando” aparecía en la pantalla negra de su celular. Apretó fuertemente el celular en su mano, cerró sus ojos intentando reprimir las lágrimas que se acumulaban en ellos –“Afrodisia” –a lo lejos escuchó que la llamaba –“ey…vamos, seguro es….una casualidad” –como quería creerlo pero no podía. A los segundos de sentir el vibrar pasó a escuchar una tonada que proveía del mismo –“ey…apágalo ahora sino lo escucharán” –abrió sus ojos y observó su celular mordiendo sus labios para no sollozar –“vamos chica…apaga tu celular ahora o será demasiado tarde” –levantó el rostro al ver como ellos clavaron sus ojos en el árbol donde estaba ellas y por fin pudo ver sus rostros. Sintió como si todo su cuerpo se comprimiera, dejándola sin aire. ¿Cómo fue que no se dio cuenta antes? ¿Sus sentimientos la habrían cegado tanto? Suspiró afligida mientras ellos se acercaban cada vez más a ellas –“creo que es hora de irnos” –Sindra jaló su brazo –“oh vamos…no me hagas esto ahora, Afrodisia…vamos…se fuerte” – ¿fuerza? Sacudió su rostro y se quitó las lágrimas que habían logrado salir, ella no era débil…y lo demostraría –“ay no, conozco esa mirada…no, no bajarás”
–“obsérvame” –sonrió mostrando sus colmillos, y antes de que pudiera detenerla se lanzó hacia abajo a unos 5 metros delante de ellos.
–“demonios” –bufó –“odio estar de niñera” –observó las miradas confundidas de los gemelos “esto no terminara nada bien” –suspiró y sin pensarlo dos veces bajó posicionándose al lado de Afrodisia…

Todos los músculos de su cuerpo se habían paralizado al ver el rostro de quien había bajado del árbol. Miro perplejo a Tom quien tenía el ceño fruncido pero su rostro se altero por completo al ver que en segundos se le unió otra persona. Por el rabillo del ojo vio como cerraba su puño, listo para pelear. Volvió su mirada a Afrodisia quien tenía las manos en sus caderas mirándolos sonriente ¿Qué estaba pasando?

Afrodisia –parece que están sorprendidos de vernos –sonrió –o es que esperaban a alguien más? –ladeó la cabeza mirándolos de arriba hacia abajo –entonces?
Bill –yo... –titubeó –no entiendo
Afrodisia –oh vamos…es fácil no? –se acercó unos pasos más –creo que ya todo es obvio ahorita…príncipe –dijo seria –aunque esperaba algo más de los herederos al clan Kaulitz –miró a Sindra –tu qué opinas? –su cuerpo tembló al cruzar miradas con Tom, podía sentir su tristeza por todo su cuerpo pero no podía perder su enfoque. Ellas tenían una tarea y esa era liderar la batalla contra ellos…los sentimientos no podían traicionarla ahora. Volviendo su rostro a Afrodisia le sonrió
Sindra –no creo que podamos pedir más de ellos –cruzó sus brazos sobre su pecho –es una pena que no sean dignos adversarios
Tom –basta! –se estremeció al escucharlo gritar –Sindra... –se acercó hacia ella pero al instante ella retrocedió –que significa todo esto?
Sindra –soy del clan Wendorf –miró a Afrodisia –mejor dicho…somos
Bill –que? Pero…tiene que haber un error –miró a su hermano suplicando por que fuera otra de sus bromas pesadas pero el no dijo nada, solo agacho su rostro –tu... –señalo a Afrodisia –no es cierto
Afrodisia –si lo es –reprimió la voz que le decía que fuera a abrazarlo y consolarlo, esto era lo mejor –el único error aquí…es que ustedes aun siguen respirando –bostezó –pero hoy no es su día…es mejor que se preparen para que al menos den una buena batalla –sintió un dolor en su pecho, ardía…como si todo su cuerpo estuviera en llamas –Sin…Sindra –su voz salió cortada, ella la miró y vio como su piel del cuello se tornaba negra
Sindra –que diablos…
–“llévame fuera de aquí” –asintió y se acercó hacia ella, con cuidado la abrazó por toda su espalda
Bill –Afrodisia…por favor –ambas lo miraron
Afrodisia –somos enemigos ahora Bill….asique cuídate tu espalda –antes de que pudiera responderle, desaparecieron…
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viernes, 21 de enero de 2011

Adelanto Cap 58 Enemys or Lovers





CHICAS, les dejo un adelanto ya que no pude escribir más...me falta para terminar el cap asique solo les dejo un trozo para que vayan viendo de que tratará el cap... haber que opinan...






Sus ojos lentamente se pasearon por el primero; estaba con los brazos cruzados por su pecho, hablándole a un soldado, vestía como si fuera un rapero o algo parecido…frunció el ceño desconcertada. Al mirar al chico que estaba a su lado su corazón se agito. Cerró los ojos y espero unos segundos, volvió a abrirlos. Jamás había visto a alguien vestir de esa manera….solo a una persona. No pudo quitar los ojos, necesitaba ver su rostro…tenía que verlo. Por un momento se le cruzó la idea de manipular su mente pero prefiero no hacerlo, podría sentirla y saber en dónde estaba ubicada. Ellos no eran tan fuertes pero nunca subestimaría a un adversario. Suspiró fastidiada al ver que no había forma de ver su rostro. Cansada se volteó para mirar a Sindra quien estaba respirando agitada, su cuerpo tenía pequeños escalofríos que hacían temblar su cuerpo y por ende la rama en la que estaba apoyada. Sabía lo que ella estaba pensando….ya que era el mismo pensamiento que la atormentaba a ella. Pero no podía precipitarse.


¿Bueno? ¿Qué les pareció? Mañana estare todo el día fuera asique el domingo por la tarde espero estar subiendo todo el cap completo. Quien sabe y puede que en este capitulo se revelen muchos secretos.... feliz noche chicas ;)

jueves, 20 de enero de 2011

Fic Enemys or Lovers Capitulo 57



CAPITULO 57


Antes de cruzar un riachuelo se detuvo, se volteo y vio a Sindra detenerse a su lado. Suspiró y sin bajarse continuó hablándole – “De inmediato fui con él y luego te llame…ya que si era tan urgente pues…bueno, la cuestión esta…que me informo que habían atacado a uno de nuestro clan…y que había sido unos del clan Kaulitz” –vio como el rostro de Sindra se tornaba sombrío
–“pero…como se atreven!” –Gritó en su mente –“son unos desgraciados” –cerró sus puños –“…pero hay algo que no cuadra, yo creía que tú estabas conectada con…”
–“con la energía del clan…y…si lo estoy” –suspiró –“por eso es que me extraña que alguien haya muerto y no me haya dado cuenta….Sindra, el me está mintiendo” –dijo seria
–“sabes que a mí nunca me ha dado buena espina ese tipo…hay algo en él” –suspiró –“que más te dijo?”
–“me dijo que quienes lo habían hecho fueron los herederos del clan Kaulitz…por diversión” –cruzó sus brazos sobre su pecho –“insistió en que fuera…la forma en cómo me lo dijo…fue como si estuviera deseando que estuviera ahí” –la miró nerviosa –“algo oculta…estoy segura pero no sé que es” –pateó unas piedras –“ detesto este sentimiento…es igual que…” –su voz se cortó al recordar su sueño –“Sindra….
–“ tranquila si?” –Se bajo de la moto, estando a su lado la abrazo –“para descubrir lo que sucede tenemos que estar con la mente en calma si?” –Ella asintió –“excelente…y ¿por qué nos mandaría si….” –ambas se miraron sorprendidas –“una…trampa”
–“el no es idiota…no lo intentaría” –por su mente pasaban imágenes de él, siempre tan misterioso –“el sabe con quién está tratando” –se separó de ella y se bajo de su moto para sentarse en la grama
–“quizás sea por eso” –se sentó a su lado –“el sabe cómo eres…él no se expondría por el mismo hecho de que tu lo descubrirías muy rápido…él quiere algo más” –miró al cielo –“¿pero qué?”
–“algo quiere que vea” –sonrió –“vamos Sindra” –se levantó ágilmente y se subió a su moto arrancándola
–“a ver…él quiere tenderte una trampa y tu irás?...de que me perdí?” –Ella se rió –“no me parece gracioso”
–“ lo sé pero…piénsalo…nosotras tenemos más habilidades que ellos…no crees que podemos escondernos y ver qué es lo que sucede?” –Sindra se quedo callada y asintió –“ves? Asique no te angusties…iremos, nos escondemos y podremos saber qué es lo que paso en realidad…además es un bono porque estoy segura que ellos estarán ahí…por fin sabremos quienes son…y a quienes tenemos que matar no?” –la miró antes de avanzar
–“está bien pero que sepas que no me siento bien sobre esto…tengo un mal presentimiento sobre que encontraremos ahí” –encendió su moto
–“y yo….y yo” –dijo seria. Sin perder tiempo….se fueron al lugar en donde se había llevado a cabo la “pelea”…


Kel –aquí es mi señor –se inclino mostrando en donde yacían los cuerpos desangrados. A paso lento fueron caminando alrededor de cada cuerpo horrorizados por innecesarias muertes –inspeccionaremos al área para asegurarnos que no están aquí –se volteó hacia los soldados –Georg
Georg –sí, señor
Kel –llévate a esos dos y aseguren el perímetro…yo iré con ellos –señalo a los otros dos soldados –sin esperar se retiró con los soldados dejándolos solos. Con cuidado se acercó al cuerpo de un pequeño, todo su cuerpo estaba sucio…al subir su mirada vio su garganta con varias marcas de garras. Un pesar lo inundó al ver el dolor que tenían sus ojos, esperaba que no hubiera sufrido mucho antes de morir. Al levantarse miró a su hermano
Bill –no entiendo cómo se atrevieron a atacar al niño –su voz tembló y se acercó hacia él –no quedo nadie vivo
Tom –no querían que alguien quedara vivo…tan solo mira sus cuerpos –frunció el ceño –puede ser que quieran intimidarnos…no podemos dejar que ellos sigan matando vidas inocentes…hay que cazarlos –apoyo su mano en su hombro tratando de reconfortarlo –solo así podremos estar tranquilos….es evidente que su líder no quiere tregua con nosotros
Bill –tal parece –cruzó sus brazos –pero…no te has dado cuenta que... –se calló al ver a donde iban dirigidos sus pensamientos
Tom –que pasa…notaste algo?
Bill –la esencia –dijo serio –la esencia que está impregnada a los cuerpos…es…diablos –resopló –no lo sientes?
Tom –dímelo de una vez y déjate de rodeos –escupió alterado
Bill –no estoy seguro pero…se asemeja a la de –titubeó antes de seguir… ¿acaso estaría en lo correcto? –a la de Afrodisia….y Sindra –su cuerpo temblaba por la conclusión que acababa de hacer, tenía que estar equivocado –yo…no puedo entender cómo pero…es de ellas
Tom –cuidado con lo que dices –miró a los cuerpos tendidos en el suelo –¿cómo….como podría haber pasado eso? –un escalofrió recorrió su cuerpo –debes estar equivocado Bill
Bill –siéntelo por ti mismo –le señalo el cuerpo del pequeño. Cada paso que daba lo atormentaba aun más, estando al pie del cuerpo se agacho lentamente, inclinó su rostro y cerró sus ojos sintiendo el aroma que rodeaba al cuerpo. Al instante abrió sus ojos confundido y se levantó –es posible que estuvieran aquí
Tom –la pregunta es…haciendo qué –sus ojos se volvieron a los demás cuerpos –ellas no…no crees…
Bill –no creo que lo hayan hecho –suspiró –pero yo no sé a qué clan pertenecen…nunca lo han mencionado y nosotros no lo hemos preguntado –miró a los lados buscando…algo o alguien –no le di importancia porque no creí que debería importarme
Tom –no estarás diciendo que ellas…
Bill –son del clan Wendorf? –Rió –no lo creo…pero es una posibilidad –suspiró –por el momento no podemos asegurar nada, eso sí…hay que preguntarles a ellas luego y así lo descartamos
Tom –si –se giró al sentir que alguien venía –ya viene Kel…


Se fueron abriendo paso por los arboles, hasta llegar cerca al punto en donde Gustav le había indicado que se había realizado todo. Cada vez los arboles se iban espaciando dejándolas expuestas. Al mirarse, concordaron en subir a las copas de los arboles por donde tendrían una mejor visión de lo que veían era un grupo de vampiros reunidos al lado de los cuerpos que empezaban a soltar un olor rancio…
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martes, 18 de enero de 2011

Fic Enemys or Lovers Capitulo 55 y 56

Fic Enemys or Lovers Capitulo 55

Bueno, perdon por la tardanza para quienes aun leen.. mil gracias! me alegran sus comentarios.. en fin.. la foto xD me la dio una amiga..jejeje..
y pues. que decir del fic.. lo quiero terminar. y espero hacerlo pronto...



CAPITULO 55

Con el ceño fruncido colgó fuertemente causando que se rompiera el auricular. Se quedo mirando fijamente el teléfono mientras pensaba en la persona a quien se había avocado. ¿Se equivocaría? Suspiró tensándose. Nada podía fallar, absolutamente o perdería su única oportunidad de tener el control. El no permitiría que eso sucediera….se aseguraría que hicieran bien su trabajo o si no sería lo último que ellos harían
Gustav –lo que tengo que hacer –bufó –y yo que pensé que ellos serían más inteligentes –sonrió. Días había buscado mercenarios, o cualquier alma perdida que vagara por las calles de la ciudad y por “suerte” se encontró con ellos….justo lo que necesitaba. Dos vampiros dispuestos a servirle a cambio de tener todo el poder que pudieran soñar –que ilusos –poder…que él no daría. Llevo sus brazos a su espalda mientras caminaba lentamente meditando en su habitación. Todo iba de acuerdo al plan. En unos pocos días vendrían el clan Müller a esas tierras y Afrodisia pronto estaría lista, solo tenía que esperar un poco –creo que es hora de provocar unos disturbios –sonrió…


Bill –asique…tanto tiempo has estado viniendo a este lugar? –dijo mientras le acariciaba su cabello. Estaban recostados en las raíces de un árbol
Afrodisia –yo... –se detuvo al ver en sus pensamientos a su concejal, esperándola en la puerta del castillo… –tengo que irme –se levantó rápidamente y acomodo su ropa –ha surgido algo y tengo que irme –lo miró tratando de pedir disculpas
Bill –que paso? Estábamos aquí y de repente…
Afrodisia –digamos que se que me necesitan…en mi casa si? –el asintió –gracias
Bill –está bien –dijo estando frente a ella –yo también debería regresar a mi casa…tengo mucho que ver y no me di cuenta de cómo pasaron las horas –le sonrió –nos hablaremos más tarde, te parece?
Afrodisia –claro
Bill –pero esta vez… –se acercó, le beso suavemente sus labios y se quedo a escasos centímetros sintiendo el aire que salía de sus labios –responde –ella suspiró y frunció el ceño
Afrodisia –no me lo dejarás olvidar no? –dijo cruzando sus manos
Bill –mmm….no –se rió. Rolando sus ojos ella se volteó para caminar hacia los matorrales que escondían el lugar. Escuchó como él se acercaba a ella, lo miró sonriendo y salieron juntos…


Tom –linda…tu celular está sonando –oyó como la llamaba –Sin…
Sindra –si…si... –se levantó bostezando –ya escuche –se frotó sus ojos y tomo su celular de la mano de Tom y contestó –alo?...ay dios mujer…cálmate, ¿qué sucede?...a ver espera –con cuidado salió de la cama y fue al pasillo mirando de reojo a Tom –porque dices eso? –Suspiró –okey…segura?...bueno yo no he sentido nada –escuchó como él se levantaba de la cama, al voltear lo vio cerca de la ventana –ahora que lo dices…si…es que estaba…bueno estaba... –sonrió –si, lo sé…estaré más atenta…si, ya voy para allá –al cerrar su celular se tensó. ¿Cómo es que no pudo sentirlo? Estás muy distraída, se dijo a sí misma. Sonrió….sí que lo estaba. Suspirando entró al cuarto –y este… a donde se fue? –miró alrededor pero no lo vio, se acercó a la puerta que daba con el cuarto de baño, sin tocar abrió la puerta y se quedo tiesa al cruzar miradas con él –perdón! –Rápidamente cerró la puerta y se recostó sobre ella –debería aprender a tocar…que tonta –antes de que se alejara, la puerta se abrió de golpe dejándola caer…pero no se golpeó. Sino sintió unos fuertes brazos alrededor de su cintura. Al mirar arriba vio como sonreía travieso
Tom –sabes? –Con cuidado la levantó y abrazó –si querías mirarme…solo tienes que decírmelo y yo con gusto me desvisto –se rió sonoramente
Sindra –eres muy creído…lo sabías? –Resopló –y no…no quería verte –mentirosa…si quieres, pensó –solo te buscaba –dijo aclarando su voz
Tom –okey, te creeré –se agacho y le dio un beso en su mejilla, al instante se sonrojó –quien llamaba?
Sindra –ah?
Tom –quien te llamo? –dijo señalando su celular que aun lo sostenía en la mano
Sindra –oh…fue Afrodisia –se sentó al borde de la cama –tengo que salir y encontrarme con ella –él se sentó a su lado –supongo que nos hablamos más tarde –el asintió…

Tom –pórtate bien –le dijo acomodando su cabello –no hables con extraños…y
Sindra –no sabía que ahora eras mi papa –se rió –se cuidarme sola –roló los ojos mientras se subía a su moto
Tom –y no le hagas caso a otros chicos –la miró serio
Sindra –sino? –encendió su moto –te pondrás celoso? –el sonrió y la abrazó
Tom –muy celoso –le besó suavemente su cabello
Sindra –como si pudiera ver a otro –suspiró –para mi mala suerte no te sales de mi mente…–resopló y lo miró traviesa –en fin… me voy –con una mano rodeo su cuello acercándolo a ella y lo besó –nos vemos! –espero unos minutos tras su partida, y se fue.
Finalmente pudo divisar las torres del castillo. No hacía mucho que se había ido de la casa de Sindra, a pesar de no tener su moto había llegado bastante rápido gracias a su velocidad.

Estando cerca de los jardines sintió una vibración en el bolsillo de su jean, al instante sacó su celular
Tom –Bill?...sí, estoy…de hecho estoy llegando –miró la entrada –si me hablas tan rápido no puedo saber qué es lo que me dices…que paso? –cerró la puerta y se encaminó hacia el salón principal –que? Pero…estas seguro? Si…no te preocupes, ahorita voy y veremos que hacer –guardó su celular dentro del bolsillo y corrió hacia el salón de los generales… ‘Tom…tenemos que salir inmediatamente, hay una pelea a un costado de la ciudad…fue iniciada por los Wendorf’…las palabras de su hermano resonaban en su mente….
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CAPITULO 56

¿El clan Wendorf? Malditos. Su enojo crecía con cada paso que daba. Por las historias que se relataban en los libros, se sabía que ese clan cientos de años atrás cuando los líderes de los tres clanes se juntaron para realizar un mutuo acuerdo de paz, ellos se resistieron y asesinaron sin piedad a los otros. Al enterarse de la traición los ejércitos del clan Müller y Kaulitz fueron tras ellos esa noche y los mataron. Desde entonces no había paz en los tres reinos. Por eso querían eliminarlos…a todos.
Abrió las puertas que llevaban hacia el salón de estrategias, el segundo al mando, su padre y su hermano se encontraban alrededor de la mesa. Por sus expresiones supo que las noticias no eran muy alentadoras. Kel, segundo al mando del ejército lo saludo, respondió el saludo y vio a su padre
Tom –hola padre –inclinó su rostro, de reojo miró a su hermano quien estaba serio –que fue lo que paso?
Kel –mi señor –lo miró –nos enteramos de que la líder del clan Wendorf junto a su segunda al mando atacaron a unas familias que pasaba en el cruce del bosque hacia las montañas
Padre –por lo que sabemos, solo atacaron –dijo asqueado, se quedo callado por unos minutos y los miró –Bill…Tom…vayan, ellos aun están luchando mientras hablamos –se volteó –Kel
Kel –dígame rey
Padre –reúne unos cinco hombres y escolta a los príncipes
Kel –como usted mande –se salió del cuarto. Con la mirada fría miró a sus hijos –no las maten
Tom –que?
Padre –aun no... –Sonrió –en pocos días vienen sus prometidas….cuando este hecho el pacto de matrimonio, iremos tras ellos uniendo ejércitos y los haremos sufrir –cruzó sus brazos sobre su pecho –obtendremos venganza por su traición hacia nosotros –ambos cruzaron miradas –vayan hijos míos…y denles una probada de nuestro poder
Bill –si padre
Tom –si padre –hicieron una pequeña venia y salieron de la habitación rápidamente. Al verlos salir sonrió….


Habían tomado sus armas, caminaban hacia la puerta del castillo…al salir vieron a Kel y cinco hombres más esperándolos. Todos estaban armados y con sus trajes de batalla.
Kel –por este camino príncipes –se posiciono delante de ellos para guiarlos hacia la pelea. Tom miró a su hermano fijamente y le palmeó la espalda
Tom –tienes que estar sereno –le dijo mientras empezaban a correr a través de los arboles. Si iban en motos los detectarían al instante –lo entiendes?
Bill –si –dijo volviendo su vista a su hermano –no puedo creer que hagan esto…pagaran caro –sintió el odio correr por todo su cuerpo…

Freno fuertemente marcando las llantas de su moto en la tierra, al subir la mirada se encontró con Afrodisia quien ya la esperaba en la puerta del castillo. No tuvo tiempo de salir de su moto puesto que ella se acercó de un salto y montó la suya
Sindra –que está pasando? –mientras acomodaba sus armas en los compartimentos de su moto le habló
Afrodisia –necesito que me sigas a los bosques, creo que algo va mal
Sindra –no entiendo…que va mal?
Afrodisia –no puedo hablarte aquí –la miró seria –adentrémonos en el bosque y te cuento –encendió su moto y se fue. Sin perder tiempo la siguió intrigada por lo que su amiga le tendría que decir.
Habían avanzado varios kilómetros cuando escuchó la voz de Afrodisia en sus pensamientos
“usaremos este método por si alguien nos espía” –extrañada la miró mientras esquivaban los troncos caídos en medio del camino –“hace unos momentos Gustav me localizo y me pidió que inmediatamente fuera con él…”

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sábado, 15 de enero de 2011

Aviso importante sobre Fic Falling for you

CHICAS, me duele pero el fic Fallin for you tendra que suspenderse. Como les comentaba este fic no lo hacia sola sino con una amiga pero ya desde unos meses que ella ha tenido clavos (problemas) y pues hemos acordado en mejor dejarlo ahi. Yo no lo continuare por mi cuenta porque seria una falta hacia ella, ya que esto lo empezamos juntas. Asique se quedara sin avanzar, pero no estoy cien por ciento segura cuando o si lo continuaremos si? Perdonen a quienes esperaban los capitulos.

El de Enemys or Lovers si lo seguire subiendo ya que lo escribo sola. Pronto estaremos llegando a la parte final y empezare a avanzar y subir la segunda temporada de Mein Engel.


Gracias por su paciencia chicas.. en serio ;)

martes, 4 de enero de 2011

Fic Enemys or Lovers Capitulo 54


Se estremeció al escuchar esas palabras salir de sus labios. Lentamente se alejo, quedaron frente a frente. Confundido miro a sus ojos esperando ver que lo que pedía fuera una vil mentira pero no vio nada

Afrodisia –prométemelo Bill –ella frunció el ceño ante su silencio –por favor, hazlo
Bill –porque
Afrodisia –no cuestiones –lo interrumpió –solo prométemelo si?
Bill –jamás te lastimare –dijo serio –no me pidas que haga semejante acción
Afrodisia –acaso no entiendes?
Bill –si…entiendo que estas cansada y que por eso estas diciéndome esto –se levantó y suspiró –no sé qué es lo que se te ha metido a tu mente pero…yo nunca lo haré –bufó –como quieres que te prometa eso?
Afrodisia –si tu amor es tan grande como dices que es… lo harás –se acercó y posó su mano sobre su hombro –me quieres?
Bill –te amo –se volteó –pero
Afrodisia –no hay pero que valga…solo prométemelo –cerró sus ojos. Al abrirlos se encontró con la mirada impaciente y sonrió…tenía que confiar en ella sino se alejaría de él aun si implicaba prometer semejante petición
Bill –está bien –suspiró –lo prometo –ella intentó sonreírle para tranquilizarlo
Afrodisia –gracias –lo abrazo. Se quedaron unos minutos sin decir nada cuando por su mente la asaltó una pregunta –oye…no me respondiste mi pregunta
Bill –ah?
Afrodisia –como fue que llegaste aquí? Nadie conoce este lugar excepto yo –se quedo tieso –Bill? –en su mente corrían el sin fin de excusas pero no sabía cuál decir para que fuera creíble, un escalofrió le corrió por su cuerpo al contemplar la posibilidad de decirle la verdad “Es que escuche una voz en mi interior que me decía que viniera por aquí…asique aquí estoy” –ey…que tanto tienes que pensar la respuesta
Bill –verás…yo –se aclaró la garganta
Afrodisia –aja? –se cruzó de brazos
Bill –digamos que encontré el lugar y pues me quede –vio como ella lo miraba fijamente –en serio
Afrodisia –entonces porque no te creo?
Bill –pff…cosa tuya –se rió y ella le golpeó el brazo –auch!...bueno, bueno…es que –resopló –estaba algo cerca de la casa por donde pasamos la noche cuando…
Afrodisia –cuando?
Bill –una voz me guió hasta aquí –dijo rápido esperando su risa pero nunca llegó, sin embargo al verla notó como estaba ahí sonriendo tranquila –mmm…no te reirás o me dirás que estoy loco?
Afrodisia –no –se rió –porque habría de hacerlo? –la miró extrañado –no me mires así
Bill –pensé que…bueno…no te parece nada raro?
Afrodisia –a decir verdad no –miró hacia el cielo, sonrió y luego lo miró a él –sabes como yo encontré este lugar? –el negó –fue tiempo después de la muerte de mis padres, estaba harta de mi con…de mi tutor, asique una noche me escape de mi casa, estuve merodeando por varias partes del bosque hasta quedar cerca de esta área pero…fue gracias a una voz, al igual que a ti que me guió a este paraíso…era como si una fuerza me empujara…para mi edad debí haber estado asustada pero me sentí tan protegida que solo me deje llevar…algo parecido te paso no? –el asintió –já…debí saberlo –se rió juguetona
Bill –sabes…creo que me estoy perdiendo de algo
Afrodisia –la voz que escuché era la de mi madre Bill –su cuerpo tembló –y no dudo que fuera la misma que tú dices haber escuchado
Bill –en serio? –ella asintió –entonces…era tu madre?
Afrodisia –ella misma
Bill –hable con mi suegra y no lo sabía –se quedo callado por unos momentos –espero no se enoje
Afrodisia –porque lo dices?
Bill –digamos que no…fui muy educado –le sonrió travieso
Afrodisia –jajaja…yo nunca hice caso a sus ordenes asique…aunque ellos vinieran ahorita y me dijeran que no puedo estar contigo…lo haría
Bill –eso no…yo los respeto –acarició su rostro –y es muy importante tener su aprobación
Afrodisia –a si? –el asintió –estoy seguro que ellos sin vacilar dirían que si...ven –tomo su mano y se dirigieron hacia el lado de la pequeña cascada….

Gustav –entonces…lo harán? –dijo a través del teléfono antiguo que estaba en su habitación, mirando hacia la ventana
–ya sabe nuestro precio –se escuchó una voz rasposa –no lo haremos a menos que nos asegure protección y parte del clan
Gustav –eso no es problema –sonrió –tendrán protección –dijo rolando sus ojos furioso –y serán comandantes de los ejércitos de ambos clanes…tenemos un trato?
–de acuerdo –escuchó como tocía fuertemente –tenemos un trato
Gustav –recuerda…tienen que ser replicas iguales sino será fácil saber que no son los verdaderos…tienen que estar ahí en la ceremonia hasta que los vean las personas designadas…el resto lo manejo yo…si?
–claro Gu…
Gustav –no menciones mi nombre imbécil –resopló –ustedes solo encárguense de lo que les dije…y tendrán su recompensa
–hasta entonces, mi señor –colgó el auricular.
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Fic Enemys or Lovers Capitulo 53


En cuestión de segundos estaba en el espeso bosque corriendo, dando todo lo que sus piernas podían. Por la rapidez que mantenía no se percató de las cortadas que una a una aparecían en sus brazos, cuello y rostro debido a las ramas que no evitaba al correr. Tenía que estar ahí. No sabía que había pasado pero su corazón le gritaba que fuera…


Con cada paso que daba se sentía más perdido. ¿Por qué no se detenía? No lo sabía. Sin más cuestionamientos siguió abriéndose camino a través de los matorrales que habían crecido entrelazados como si fueran una muralla.
“Sigue…”
Escuchó nuevamente. Alterado puso su cuerpo en posición de defensa. Desde que había entrado al bosque una extraña pero melodiosa voz lo había estado acechando en sus pensamientos. Por más que quiso entender lo que estaba pasando no pudo, solo se dejo llevar. Casi pudo escuchar la voz de su hermano “no hagas ninguna estupidez” pero claro, el nunca escuchaba. Por alguna razón que desconocía no tenía miedo de aquella voz o del poder que influía sobre él. Empujó con una de sus manos abriéndose camino entre aquel gastado sendero. Se detuvo por unos minutos. Sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo al ser empujado por la suave brisa de la noche. Siguió su camino.
No tardó en salir de las enredaderas, sacudió el polvo y algunas ramas secas que se habían quedado incrustadas en su ropa. Al levantar la vista, enmudeció. Era lo más hermoso que había visto….no…se equivoco. Era lo segundo….ya que Afrodisia ocupaba el primer lugar. Sonrió al recordarla y al instante esa sonrisa traviesa se borró. Era claro que ella no quería volver a saber de él…su pecho se comprimió. Pero no se rendiría tan fácilmente, el nunca se rendía. Suspiró calmándose y paseó sus ojos por aquel lugar que había encontrado. Parecía un paraíso y muy bien cuidado…la persona que viniera seguido seguro lo apreciaba mucho. Caminó hasta dar con un viejo tronco hueco, se agachó acariciando la rugosa corteza aspirando un aroma…lo reconoció al instante, era….
Afrodisia –inmundo pedazo de carne, más te vale haber encomendado a tu dios porque de aquí no sales vivo –reconoció esa voz, al instante se volteó enfrentándola –Bill?
Bill –vaya forma de recibirme…yo también te quiero –se cruzó de brazos
Afrodisia –qué haces aquí? –Ignoró su comentario –como encontraste este lugar? –el se quedo callado –habla – ¿qué pudiera decir que no lo hiciera sonar loco? –te pregunte algo vampiro –le dolió percibir una tristeza en la voz de ella –que sucede…no dirás nada?
Bill –porque me has ignorado? –le preguntó tratando de que olvidara el cómo y porqué estaba él ahí –sabes cuan preocupado estaba?
Afrodisia –no y no me importa –mentía. Lo podía oler
Bill –sabes que estás mintiendo…y yo lo sé, porque no nos ahorras todo este teatro y me dices la verdad –notó como una ira llenaba su corazón –linda
Afrodisia –calla –dijo seria –acaso creías que tengo que responder ante cada cosa que hago? A ti? –Bufó –estás loco si piensas eso….yo no respondió ante nadie y menos tú
Bill –te gusta complicar las cosas no? –se rió, intentando suavizar el ambiente –que ganas diciendo todo esto? La verdad que no me molesta quedarme aquí todo el tiempo que sea necesario hasta que me digas la verdad –dijo sentándose en el tronco. No respondió. Agacho la mirada agotada. ¿Qué estás haciendo? Se preguntó a sí misma. Aquí estaba ella tratando de alejarlo de nuevo cuando había dicho que haría lo contrario. Mordió levemente su labio inferior mientras se sentía culpable. ¿Por qué no podía controlar su ira? Algo no estaba bien. Su rostro se calmó al notar la confusión en los ojos de Afrodisia. Quería confortarla. Sin causar mucho ruido se levanto acercándose a ella y la abrazo. Temió por sentir su rechazo pero nunca llegó, en cambio sintió sus brazos rodear su cintura con fuerza. Acarició su cabello tiernamente mientras escucha sus suspiros. Lo desgarraban. Podía sentir todos sus miedos –no me lastimarás –ella sollozó –eres más fuerte de lo que crees….
Afrodisia –eso es lo que temo –lo interrumpió y se alejo suavemente mirándolo seria –no entiendes Bill
Bill –entonces ayúdame a entenderte –le dio la espalda –no puedo ayudarte si no me dices que está pasando –sabía que él tenía verdad, lo sabía pero… ¿podría acaso decirle?
Afrodisia –no es tan sencillo
Bill –tengo toda la noche –dijo sonriéndole tiernamente, lo odió por eso –ven –palmeó levemente el espacio que quedaba libre en el tronco…con miedo se acercó y se sentó junto a él –tienes que confiar en mí –en toda su vida siempre había confiado en una sola persona…Sindra. Sabía que traidores abundaban y sus padres lo habían probado de primera mano –hey…confías en mí? –no debería hacerlo
Afrodisia –si –dijo respirando fuertemente –confío en ti –el asintió –no me interrumpirás okey?
Bill –no lo hare
Afrodisia –bien –suspiró –tu….te acuerdas lo que te conté sobre mis padres? –Asintió –yo…tengo otro presentimiento…una pesadilla –la miró extrañado –antes de que mis padres murieran, meses antes no podía parar de tener una pesadilla…no era muy clara pero conforme pasaban los meses todo tomaba más sentido, les conté a mis padres que tenía un presentimiento por ello
Bill –y no te creyeron
Afrodisia –si –tembló –ahora…lo mismo…lo mismo me está pasando –miró al cielo –he tenido la misma pesadilla por más de seis meses sin poder encontrarle sentido pero –lo miró –ahora lo sé y no puedo dejar que la historia se vuelva a repetir…no me permitiré a mi misma matar una vida inocente
Bill –el destino es algo que no puedas controlar –le sonrió –tú lo sabes
Afrodisia –no –suspiró –pero puedo detener mis acciones antes de que condenen a otros…no me quedare de brazos cruzados mientras alguien muere sabiendo que puedo evitarlo –lagrimas amenazaron con salir, cerró sus ojos y las ignoró –es difícil de entender pero yo sé lo que hago –se levantó, caminó hacia la orilla del lago y se quedo en silencio por unos minutos –he perdido a mis padres…no perderé a nadie más –contuvo su llanto –no puedo
Bill –amor –susurró –no puedes salvar la vida de todos –la abrazó por detrás, al instante ella giró quedando frente a él
Afrodisia –lo haré
Bill –pero
Afrodisia –¡no quiero perderte! –gritó soltando lágrimas, el se paralizó –no importa cuánto quiera ignorarlo…no importa cuántas veces me diga a mi misma que no me importas…lo haces y no dejaré que algo te suceda –un escalofrió lo traspaso –ahora…entiendes? –no dijo nada, ella le acarició su mejilla –esta vez tengo la oportunidad de impedir este desastroso acontecimiento y la tomaré…por tu bienestar tienes que alejarte de mi…algo me está pasando y no sé que es… pero lo que sí sé es que no es nada bueno –lo abrazó –se inteligente y aléjate…tu como yo sabemos que nos estamos engañando, tratando de creer en algo que no existe
Bill –seré un idiota entonces –ella se sorprendió ante sus palabras –no me importa
Afrodisia –Bill…por favor
Bill –no –gruñó alejándose de ella –acaso crees que puedes decidir por mí? Já! Ya estás loca…nunca he dejado que alguien tome las decisiones por mi y no empezare ahora…entiendes? Entiendo el dolor que has pasado por tus padres…quisiera que no tuvieras que haberlo hecho pero no puedo entender todo lo que me acabas de decir…no puedo
Afrodisia –pero
Bill –no! –caminó de un lado a otro como si fuera un león enjaulado furioso –alejarme de ti? lo que siento por ti no existe? Es eso lo que quieres decir? –Ella agacho su rostro –no cuestiones mis sentimientos por ti…nunca –se acercó rápidamente a ella –entiendes? No puedo creer que hayas dicho todo esto…no me alejare de ti por que hayas tenido una pesadilla
Afrodisia –no es solo una pesadilla –bufó –crees que haría todo esto por nada? Demonios Bill…solo di gracias y listo
Bill –y debería decir eso por? –Dijo resoplando –si crees que me haces un gran favor con esto, no,…te equivocas…no sabes todo lo que he pasado al no saber de ti
Afrodisia –no sigas –intentó taparse sus oídos como si eso fuera a funcionar –no te escucho
Bill –preciosa –se rió –a veces actúas como una niña que me haces preguntarme si has madurado o no –con cuidado tomo sus manos y las quito de sus oídos –no te gustara oírlo pero te amo –lo miró dudosa –no me importa cuántos riesgos corra por ello…si? La vida es así…hay veces en que tienes que tomar riesgos para estar cerca de lo que más quieres –la abrazó
Afrodisia –eres un suicida –rió suavemente –pero….prométeme una cosa
Bill –dime
Afrodisia –si…por algún motivo…llego a lastimarte o querer matarte
Bill –no lo harás
Afrodisia –si lo hago –dijo ignorando su comentario –no vacilarás en matarme….
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