jueves, 14 de octubre de 2010

Fic Enemys or Lovers Capitulo 41


CAPITULO 41

Cerró sus ojos respirando más tranquilamente, las lágrimas habían cesado y su corazón estaba más calmado. Al abrir sus ojos se encontró con la mirada atenta de Bill, quien tenía una sonrisa tierna. Con cuidado libero una de sus manos, tímidamente la llevo hacia su mejilla y la rozo suavemente. Al instante el suspiró girando su rostro y le dio un beso en sus nudillos. Soltándose de sus brazos se acomodo quedando a la altura de su rostro, se acercó a su oído y le susurró
Afrodisia –gracias a ti….no huiré jamás –al alejarse vio como él se quedo tieso, intento decir algo pero de sus labios no salió palabra alguna, solo un suspiró –no dirás nada? –se mordió el labio, se acercó y le dio un beso fugaz
Bill –q…que? –dijo atontado –tu…eso….pero…entonces tu…? –ella sonrió al ver las palabras sueltas que decía –tu…tu….
Afrodisia –yo…yo…te quiero –dijo sonriendo –te quiero –se acurrucó en él, pasaron unos minutos antes de que la abrazara
Bill –también te quiero –se estremeció –lo…lo puedes decir otra vez? –ella rió sonoramente
Afrodisia –te quiero –lo abrazo –y más te vale no preguntarlo de nuevo sino harás que me arrepienta
Bill –no lo haré –dijo mirándola –ehmm…quien te había llamado?
Afrodisia –ah –se quedo callada –oh no…demonios se me olvido! –se sentó de un golpe –rayos…me matará sino llego –se levanto al instante y se acomodo la ropa –donde esta mi moto?
Bill –se quedo en donde te desmayaste –ella lo miró seria –no me mires así…eras tú o la moto
Afrodisia –hubieras salvado a la moto –dijo burlona
Bill –si claro –bufó, le iba a replicar cuando un vibrar lo hizo moverse –vaya –dijo al ver su celular –alo Tom? –ella miró para otro lado –si todo bien…no preguntaron?, oh que bien….no….espera…estas con quien? Si….si sé…iremos juntos….no…ah? no, no me pasa nada….no…demonios Tom luego te cuento si?....okey…bye –la miró –creo que Sindra ya sabe que no estás “caminando en el bosque” –ella frunció su labio –vamos, te llevare antes de que ella mate a mi hermano
Afrodisia –porque? Que hizo?
Bill –solo ser él –se rió –vamos….


Sindra –¡¿por qué lo hiciste?! –Le gritó empujándolo –eres…eres… ¡Ay! –Pateó el piso –no puedo creer que lo hayas hecho –dijo seria
Tom –y qué? –Bufó –deberías agradecérmelo
Sindra –ah?! Tú estás loco –resopló –ese chico era guapísimo y no tenías que decirle esa mentira
Tom –yo no dije nada –sonrió, mientras tomaba su vaso –no es mi problema si él lo pensó de otra manera
Sindra –le dijiste que era tuya –le golpeó la cabeza –y me besaste! –suspiro dejándose apoyar sobre la silla
Tom –no sé que le viste –roló los ojos –puedes tener a alguien mucho mejor
Sindra –y supongo que tu tendrás a alguien en mente no? –el asintió –a ver sorpréndeme
Tom –a mí –se señalo y ella rió fuertemente –no es para que te emociones demasiado eh –dijo serio
Sindra –oh vamos…tu? –Su corazón se agito –creo que la bebida te hizo mal –respiró fuertemente mientras cerraba sus ojos, al abrirlos notó que él la miraba –que?
Tom –no sirve que me mientas sabes? –Ella levanto una ceja –soy uno de los mejores en mi familia
Sindra –en qué?

Tom –puedo sentir como todo tu cuerpo esta temblando con solo el sonido de mi voz, como tu respiración aumento cuando te abrace, como tu pulso se acelero al sentir mis labios acariciando los tuyos y como tu corazón bombeó con más fuerza cuando le dije a ese idiota que eras mía –quiso demostrar una sonrisa burlona por sus comentarios pero se quedo en silencio, de sus labios no salió nada. Suspiró y se froto su frente con ambas manos tratando de relajarse –acerté? –dudo en responder pero ¿Qué perdía?
Sindra –supongo que puede una o dos cosas que sean ciertas –él la miró sonriendo –bueno, bueno…más de dos cosas –el apoyo sus manos en la mesa y levanto una ceja –ya….todo es cierto –dijo frunciendo el ceño –y eso qué?
Tom –paso por paso –se levanto y se sentó a su lado –ya lo admitiste asique vamos bien, siguiente paso es
Sindra –bajarte el ego –dijo riendo –porque tampoco eres tan sexy como crees –le saco la lengua
Tom –claro que lo soy –dijo abrazándola –y tú te mueres por mí
Sindra –já! Ya quisieras galán
Tom –y de hecho ahora estas deseando con cada molécula de tu cuerpo…que te bese
Sindra –tu sí que tienes muy elevado el ego no? Pff…pues te informo que yo no… –la calló chocando sus labios rápidamente antes de que pudiera refutarle. Sintió como intentaba alejarse y la abrazó por la cintura, conforme pasaban los segundos su cuerpo entero se relajo y llevo sus brazos alrededor de sus hombros acercando más sus rostros para no separarse. Embriagada por los sentimientos que la acorralaban se dejo llevar y mando a volar todas las advertencias que su cerebro le mandaba. ¿Para qué hacerles caso? Para que si al final la decisión de su corazón era más fuerte que lograba dominar sobre ella. Sintió como una mano acariciaba la piel que estaba libre de su cintura debido al corto top que cargaba ese día. Bendito el momento que decidió usarlo, su cuerpo estaba estallando por todas las sensaciones que sentía con cada caricia que él le daba. Se alejaron unos momentos para recuperar el aliento y se miraron, el sonrió pícaro mientras que ella sonreía –me gustas –ella se puso rígida y se alejo –me gustas –repitió suavemente –me gustas mucho –llevo su mano a su mejilla y la rozo –jamás me había gustado alguien y es tan raro –suspiró –no puedo creer lo mucho que me enojo al pensar que podrías estar con alguien más, y yo no soy así…nunca he tenido celos de nadie puedes preguntarle a cualquier que me conozca pero tu…demonios no sé que me has hecho pero no quiero que se vaya lo que siento….lo que sea que es –se rió –no soy bueno en estas cosas…jamás tuve la delicadeza que tiene Bill para decir las cosas pero…espero que tu…bueno, que tu…digo para que….y bueno quizás –al mirarla noto que estaba riendo –y que puede ser tan gracioso?
Sindra –que no hayas dicho nada coherente –se rió más fuerte –si te vieras jajaja
Tom –si claro –bufó
Sindra –pero a pesar de que no dijiste nada bien….creo que te entendí –se acomodo en la silla –yo tampoco soy buena con las palabras –resopló –soy mejor expresándolo en papel –el frunció el ceño –dibujando
Tom –oh –sonrió –entonces…?
Sindra –está bien…pero cuidado y te equivocas que lo pagaras caro –lo amenazo con su dedo y el se acercó rápidamente y se lo mordió –ey!
Tom –no me resistí –le sonrió –que dices si nos vamos? –se levanto –ya me aburrí de esperarlos
Sindra –tengo que ver que está bien –dijo reteniéndole su brazo –no me iré
Tom –yo hable con Bill y si está bien, además por la forma en que te contesto yo diría que están más que bien –dijo moviendo sus cejas
Sindra –pesado –lo empujo –pero igual no me iré
Tom –vamos…una vueltita y volvemos
Sindra –que no –bufó –que necio
Tom –miren quien habla… –la abrazó –vamos…necesito moverme si no me volveré loco
Sindra –entonces vete tú a dar tu caminata y yo me quedo que estoy bien
Tom –no te dejare sola
Sindra –por favor –resopló –no vendrás con esas ridiculeces de que no me puedo defender o si?
Tom –claro que no pero no quiero que
Sindra –otros chicos se me acerquen? –sonrió –temes que llegue alguien más encantador que tu y me interese?
Tom –lo dudo pero nunca falta algún iluso que quiera dárselas de galán
Sindra –no me preocuparía de eso, ese puesto ya está ocupado –dijo mirándolo y se rió
Tom –como se nota que te diviertes
Sindra –y mucho!
Tom –oh vamos…di que si? –le rogó –si? Di que si…di que si, di que si, di que si, di que si?? –ella suspiró
Sindra –una vuelta y listo –se levanto y se puso a su lado
Tom –gracias –se agacho y le dio un beso en la mejilla –vamos….


Tom –pero…no….aun no!
Sindra –acordamos que una vuelta, y ya se cumplió la vuelta –dijo mientras caminaba hacia el café bar
Tom –apuesto que no están todavía…sigamos si?
Sindra –que no –lo miró seria –y no me convencerás –se dio la vuelta y siguió caminando
Tom –ya lo veremos –corrió para alcanzarla y estando detrás de ella la tomo por la cintura obligándola a voltearse y quedar frente a él
Sindra –pero que… –al instante sus labios fueron presa de él; sin poder evitarlo cerró sus ojos saboreando aquellos labios gruesos y dulces. Su mente giraba y giraba sin poder detenerse debido al placer que la lengua de él le estaba brindando a su boca. ¡El hombre si que sabía cómo besar! Sentía como delicadamente entre cada beso le mordía levemente el labio inferior logrando que pequeños gemidos salieran de sus labios. Como si el tiempo se hubiera detenido siendo solo ellos dos, en la mitad de la calle. Había olvidado por completo lo que estaba haciendo minutos atrás y no quería ni recordarse porque sabía que se tendría que alejar de él. Aunque pudieron haber seguido largo rato de esa manera sintió como él la separaba a escasos centímetros de su rostro
Tom –vol…volvemos? –dijo agitado. En su mente se le vino la imagen de su amiga y se recordó, frunció sus labios –o podemos…
Sindra –podemos?
Tom –perdernos por ahí….depende…de ti –dijo lamiéndole sus labios –que dices?
Sindra –yo... –cuando iba a contestar escucharon unos gritos a lo lejos, al voltearse vieron quienes eran –Afrodisia! –se solté del agarre y corrió hacia ella –estas bien?
Afrodisia –si estoy bien –le sonrió –y parece que tu también –dijo burlona
Sindra –yo…
Afrodisia –luego lo hablamos, si?
Sindra –claro
Bill –al ver la mesa vacía creímos que se habían ido
Tom –fuimos a caminar por ahí, se tardaban demasiado
Bill –pfff… y bien, quieren tomar algo?
Sindra –si
Tom –no –ambos se miraron
Afrodisia –mmm…yo si tengo un poco de sed, oye…Sindra me acompañas un momento adentro?
Sindra –si –apresuradas se fueron dentro del bar hacia los tocadores
Bill –se notaba alterada…que le dijiste?
Ton –seguro lo mismo que tu le dijiste a Afrodisia
Bill –que?
Tom –no esperarás que me trague que nada paso o sí? –el se mordió los labios –vamos…hay que ser ciego para no saber que paso algo con verte la cara –se rió –eres tan transparente hermanito
Bill –y tú qué? Apuesto que soltaste la sopa más rápido que yo
Tom –aja –suspiró –al menos fui más valiente y directo
Bill –eso no tiene que ver con valentía
Tom –claro que sí –se rió –esa chica podría haberme dado una paliza con lo que le dije –él se rió –no me reiría tanto si fuera tu, Afrodisia se ve que es de carácter fuerte…como se lo tomo?
Bill –digamos que bien…al principio creí que me daría una patada pero no fue tan malo después de todo
Tom –a sí? –el asintió –oooh...mi hermanito está creciendo
Bill –ay cállate
Tom –que?
Bill –apuesto a que tu también estabas nervioso…admítelo!
Tom –ya…si te hace feliz…si, estaba nervioso…

Mientras los dos se molestaban, dentro del bar en el tocador de las mujeres se encontraban conversando Afrodisia y Sindra apoyadas en la pared

Sindra –en serio?! –se acercó a ella –no lo puedo creer…pero porque no me llamaste?
Afrodisia –creí que estaba llamándote pero la visión la tenía borrosa, apenas si tenía fuerzas y marque un número nada más –suspiró –luego de eso solo recuerdo vagamente haber hablado con alguien y me desmaye
Sindra –rayos…eso sí que es extraño –miró hacia los costados pensando –no me explico como de la nada te dio esos dolores
Afrodisia –yo tampoco –se quejo –y no son casualidad porque ya me va pasando seguido…en los entrenos recuerdas? –ella asintió –algo está pasando
Sindra –que podría ser?
Afrodisia –no lo sé –suspiró –creo que eso también es lo que me tiene alterada –se frotó las manos –y bueno, lo otro –se mordió el labio –no puedo creer que lo haya hecho
Sindra –no es un pecado que te guste alguien –la abrazo –deberías sacarle provecho a esta situación no?
Afrodisia –como? –la miró extrañada
Sindra –jamás has dejado que un chico se te acerque, sentir que alguien este junto a ti
Afrodisia –tú estás conmigo –dijo riéndose
Sindra –que chistosa…sabes a que me refiero –le sonrió –date esa oportunidad y dale a él la oportunidad de que conozca a la chica tan linda que eres y no solo tu parte agresiva
Afrodisia –bueno esa parte recién la descubrió hoy –dijo con picardía y se rió
Sindra –si verdad? –se rieron –y no, tampoco me refería a eso jajaja
Afrodisia –de acuerdo, lo haré
Sindra –muy bien!
Afrodisia –pero –dijo aclarándose la garganta
Sindra –demasiado bueno para ser verdad…a ver cuál es el pero?
Afrodisia –que tú también lo hagas –dijo seria –porque se nota a leguas que ese chico se muere por ti
Sindra –si lo sé –suspiró –soy irresistible –se quedaron calladas por unos segundos y luego rieron fuertemente –mejor regresamos no?
Afrodisia –si mejor –al salir del baño pasaron rápidamente por todo el local hasta dar con la puerta de entrada, buscaron la mesa en donde estaban ellos y al ubicarla se fijaron en que ahí estaban….discutiendo. Ambas resoplaron y se miraron –y ahora que porque será?
Sindra –ni idea, vamos a separarlos –apresuraron su paso y llegaron junto a ellos –hey a ustedes que les pasa?! –jalo del brazo a Tom y se paro frente a él –quieres tratar de no llamar tanto la atención? –el bufó –que paso?
Tom –dile a él…yo estoy tranquilo
Sindra –lo puedo ver –dijo señalándolo –no me dirás que paso?
Tom –una simple pelea entre hermanos –sonrió –nada más
Sindra –aja –cruzó sus brazos –a ver también cuéntame una de vaqueros no? –le quejo
Tom –no te enojes –la abrazo –te digo la verdad…con Bill siempre discutimos y nos fastidiamos pero no es nada serio aunque quizás si lo parezca –le dio un beso en la frente –ok?
Sindra –bueno –suspiró –pero traten de no hacerlo al publico que no queremos que nos echen
Tom –de acuerdo –miró al otro lado viendo como Afrodisia regañaba a Bill –creo que a Bill le están jalando las orejas –se rió
Sindra –cuidadito con lo que dices que sino irás por el mismo camino –le dijo achicando los ojos, el asintió levemente.
Del otro lado de las mesas estaba Bill y Afrodisia….
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lunes, 11 de octubre de 2010

Fic Enemys or Lovers Capitulo 40


CAPITULO 40

¿Dónde estoy? –pensó. Trato de abrir sus ojos pero los sentía tan pesados como si algo estuviera encima de ellos, asique decidió no seguir intentándolo. Su mente daba vueltas, no recordaba lo último que había hecho. Recordaba haber estado con Sindra y luego….se fue al bosque? Si, fue al bosque pero…que paso? Respiro profundamente tratando de recordar. Estaba cerca del castillo pero…

Afrodisia –¡¿q…que…demonios me pasa?! –dijo agitada y tratando de respirar -¡Aaaahhh! –Cayó al suelo y quedo boca arriba –te….tengo…que llamar…llamarla –lentamente sacó su celular, lo abrió pero al abrirlo descubrió que su visión se ponía borrosa –aght…vamos –presiono unas teclas y se pegó el celular a su oído. Escucho el tono…una…dos…tres…hasta que contestaron –alo? –escucho una voz ronca…un bostezo –si? Afrodisia –Ah!....ven… -dijo retorciéndose –al…al bosque –quien…-escucho unos ruidos –Afrodisia?...Afrodisia?! Afrodisia –bosque…–no pudo continuar y se desmayo….

Ella… ¿se había desmayado? Si, había sentido unos dolores en su cuerpo y por el dolor que tenía su cuerpo se agoto causando así que se desmayara pero ella recordaba haber llamado a Sindra. Entonces estaría con ella. Deslizo su mano izquierda, sintió una tela muy acogedora acariciar sus dedos, estaba en una cama. Intento mover su cuerpo pero aun sentía ese peso sobre ella, como aun no podía abrir sus ojos con una de sus manos fue tocando su cuerpo hasta llegar a su cintura en donde sintió algo. Lentamente fue rozando lo que la tenía apresada, era un brazo…alguien estaba durmiendo a su lado. Dudo que fuera Sindra puesto que ella no lo haría además que su amiga no tenía un brazo tan duro y masculino…..intento otra vez abrir sus ojos, poco a poco fue viendo una tenue luz que alumbraba una esquina de la habitación en donde estaba. Conforme sus ojos se adaptaban fue distinguiendo mejor cada detalle, los muebles que adornaban cada parte del cuarto, los colores que le daban vida, sonrió y se dio cuenta que no estaba en la casa de Sindra. Se apoyo en su codo derecho quedando así de lado frente a la persona que estaba cerca de ella. Al quedar frente al rostro de él su corazón se aceleró. ¿Lo había llamado a él? Y…él la había salvado aun cuando ella lo había abandonado anteriormente. Acercó su mano hacia su rostro, rozando suavemente su piel fue delineando las facciones de su rostro hasta dar con sus labios, al tocarlos sintió una descarga correr por sus venas, una sonrisa se adueño de su rostro. Vio como fruncía levemente los labios y se movía acomodándose, al instante sintió como la apego más a ella con el brazo que tenía en su cintura. Pensó en despertarlo y alejarse pero al ver el cansancio en su rostro decidió no despertarlo. Una de sus manos las movió sobre las frazadas y con cuidado de no despertarlo lo tapo
Afrodisia –gracias –le dijo susurrando y se acurrucó en su pecho dejándose llevar por el sueño….

Lejos de aquella cabaña antigua que estaba en los límites del bosque; en el castillo Wendorff cerca de uno de los ventanales que daban a las afueras del castillo en el ultimo nivel de la torre más alta se encontraba observando Gustav, como los árboles frondosos se mecían al ritmo del viento. Se fijaba en cada animal que merodeaba a los alrededores del castillo esperando que apareciera ella. Sus manos estaban apoyadas en el muro, su respiración era pausada…estaba asustado. ¿Me habré pasado con el hechizo? –se preguntó a sí mismo. Hacía horas que estuvo en su habitación conjurando las invocaciones al demonio pero no sabía si lo había hecho correctamente…ella ya debería haber llegado al castillo hacía horas.
Dio un último vistazo a la ventana y se alejo. Fue bajando las escaleras lentamente meditando lo que había pasado. Estando ya en el segundo nivel del castillo fue hacia las habitaciones que quedaban cerca de las escaleras principales. Con las manos detrás fue observando todas las puertas al pasar, al llegar a la última se detuvo y abrió la puerta. Vio la cama y suspiró
Gustav –no está –dijo sonriendo –bueno, para mañana estará bien…tendré que tener cuidado en cada invocación….aun no es la hora –cerró la puerta y se fue sonriente a su habitación –pero muy pronto…

Durmiendo plácidamente se encontraba Afrodisia en la habitación de Bill. Rodando lentamente quedo boca abajo abrazando una almohada y bostezó. Bastaron unos minutos para que sus ojos se abrieran y se despertara por completo. No recordaba cuando había sido la última vez que había descansado tan bien. Se desperezó y se sentó en la cama notando que algo faltaba…o mejor dicho alguien. Por las luces que se colaban por la pequeña ventana sabia que ya era de día. Estaba por pararse cuando la puerta se abrió y entró Bill con una bandeja de plata en sus manos, al darse la vuelta la miró
Bill –veo que ya despertaste –le sonrió –que bueno –se acercó
Afrodisia –que traes ahí? –dijo inclinándose para ver
Bill –tu desayuno y el mío –ella frunció el ceño –que? Eres de las que hace dieta?
Afrodisia –no, es solo que –se rascó la nuca –no deberías haberlo hecho
Bill –pero
Afrodisia –es algo tonto –dijo seria y se arrepintió al ver como la alegría que el traía se borro al instante –pero…gracias…que… -carraspeó –que lindo detalle –trato de sonreírle
Bill –no es nada –se sentó junto a ella y dejo la bandeja sobre la cama –no sabía que te gustaba asique trate de preparar muchas cosas –rió –tienes hambre?
Afrodisia –un poco –se acercó gateando a él –no tenías en serio que hacer todo esto, de por si creo que no deberías haber tenido que ir por mí al bosque
Bill –y dejarte ahí? –Ella asintió –estás loca
Afrodisia –porque no estás enojado conmigo? –Dijo seria –la última vez que nos vimos te deje solo
Bill –lo sé
Afrodisia –entonces ¿Por qué no estás enojado?
Bill –no estoy seguro –suspiró –la verdad, me enoje en cuanto te fuiste pero después de pensar me di cuenta que quizás estaba forzándote mucho –agacho el rostro –no debí haberte dicho eso
Afrodisia –pero tienes razón –él la miró –estaba furiosa cuando me fui pero fue porque sabía que tenías razón y no quería admitirlo…no acostumbro a ser así
Bill –ser cómo?
Afrodisia –a decir las cosas sin pensarlo…y…contigo me pasa eso –se frotó sus manos –es como si no pudiera detenerme a decir todo lo que pasa en mi mente y cuando me doy cuenta es tan….tan
Bill –frustrante?
Afrodisia –si! –dijo brincando, el sonrió –no te rías –dijo frunciendo el ceño
Bill –no me río es que –la miró fijamente –deberías relajarte más
Afrodisia –por favor –tomo una de las fresas y la unto en chocolate –no tengo tiempo para eso –le dio un mordisco a la fresa
Bill –deberías intentarlo –tomo una de las fresas y se la comió –te sentirás mejor, además que así no te enojaras tan rápido
Afrodisia –ahora soy enojada –bufó –algo más que tenga que cambiar?
Bill –mmm…no, creo que nada más –le sonrió
Afrodisia –tu tampoco eres perfecto lo sabías?
Bill –lo imperfecto es perfecto –dijo suavemente, ella suspiró
Afrodisia –touche –rieron –oye…no te gusta el chocolate?
Bill –no, porque?
Afrodisia –no sabes de lo que te estás perdiendo –dijo mientras tomaba una fresa y la bañaba en chocolate. Bajo la atenta mirada de él mordió lentamente la fresa, en segundos pudo sentir el jugo de la fresa esparciéndose y mezclándose por toda su boca, deleitándola. Antes de que pudiera morder el último pedazo de fresa que le quedaba en su mano vio como él se acercaba hacia ella, estando a centímetros de ella cruzaron miradas y ambos instantáneamente cerraron sus ojos al sentir el roce de sus labios. Llevo una de sus manos detrás de su cuello acercándolo más a ella, movió suavemente sus labios lado a lado profundizando el beso. Segundo a segundo sentía como todo su cuerpo enloquecía con aquel delicioso tacto. Cuando sintieron la falta de aire se separaron quedando a escasos centímetros uno del otro, su pecho agitado subía y bajaba, podía sentir como su corazón latía a toda prisa
Bill –tienes razón…es exquisito –dijo sensualmente. Como si hubiera despertado de un sueño parpadeó rápidamente, su cuerpo temblaba e ignorando a sus pensamientos con una de sus manos corrió la bandeja hacia un lado y se acercó rápidamente a su rostro, uniendo sus labios una vez más. Por el impulso cayeron lentamente en la cama quedando ella encima de él. Para aferrarla a él, rodeo su cintura con sus brazos y la cargo logrando así que era quedara sentada sobre sus piernas, se acomodo en la cama para no caer debido a que estaban cerca del borde. Sus manos fueron descendiendo tímidamente de la cintura hacia sus caderas acariciando su piel, el calor de su cuerpo súbitamente se elevo, era como estar rodeada por las mismas brazas del infierno. Sus labios eran delgados, suaves, adictivos. Con cada beso su cuerpo se estremecía de pasión, no podía separarse. Por pequeños segundos se lograban separar para poder tomar aire, suaves sonidos se escapan de sus labios al momento de alejarse causando que sonriera dentro del beso. Parecía que se devorarían ahí mismo, hambrientos de pasión. Al momento en que se volvieron a separar un sonido que iba aumentando los hizo salir del mundo en el que se habían adentrado
Afrodisia –a…alo? –dijo agitada apenas se llevo el celular al oído –que…ah…si soy yo –se levanto –no es que…estaba…bueno no importa –suspiró –que paso? –empezó a caminar de un lado a otro –cálmate…si, si estoy bien….no me paso nada…dónde estoy? –lo miró mientras él se acercaba hacia ella –es que salí a caminar por el bosque –dijo mordiéndose los labios –si…a caminar tan raro es? –Oyó unos grititos –si…si…claro, ahí estaré –sintió como el jugaba con su cabello –que si, te dije que ahí estaré entonces ahí estaré….ya…bueno, nos vemos adiós –colgó el celular y lo guardo en su bolsillo
Bill –todo bien? –preguntó mientras le daba un beso en el lóbulo de la oreja, ella se estremeció
Afrodisia si –se aclaró la garganta –todo bien –lo miro fijamente –yo…me tengo que ir –se alejo –tengo que irme…gracias por cuidarme –trató de irse pero sintió como había entrelazado sus manos
Bill –tenemos que hablar sobre esto
Afrodisia –no hay nada de qué hablar –trató de calmarse –no lo hay
Bill –entonces pretenderás como si nada hubiera pasado? –dijo dolido
Afrodisia –solo nos besamos, no paso nada más…no hay nada detrás de ello
Bill –no fue solo un beso
Afrodisia –claro que si…acaso tendría que haber algo más?
Bill –amor –su corazón se comprimió causándole dolor –no me digas que
Afrodisia –que no significo nada? –Resopló –lamento decepcionarte pero si, solo fue eso…un beso…no significo nada para mí –lo miro seria –absolutamente nada
Bill –mientes –negó con su cabeza –¡¿por qué te empeñas tanto en mentirme…y más importante mentirte a ti misma?! -dio un puñetazo a la pared –por la forma en que me abrazabas…en que me besabas…como me miraste…se que tu lo sientes también –se acercó más –acaso no crees que yo tampoco estoy asustado? Ah?! Yo pensaba que estaba bien…que toda mi vida estaba bien pero…cuando te vi todo cambio –le acarició sus mejillas –no pude quitarte de mi mente! No podía…por más que pensara en otras cosas siempre regresabas a mis pensamientos…pensé que estaba volviéndome loco…que se me pasaría pero no fue así…cada día pensaba más y más en ti….
Afrodisia –no hagas esto…por favor –sollozo –no sabes lo difícil que es para mí
Bill –créeme si pudiera desechar y olvidarme de todo lo que estoy sintiendo lo haría…pero no puedo…si estás sufriendo tanto como yo…por favor dímelo…así sabré que no estoy loco…y que estos lazos que siento hacia ti no es parte de mi imaginación….que es real –la abrazó –dímelo
Afrodisia –yo….yo….no –se alejo de él –no puedo…no puedo –sollozó –no…
Bill –a que le temes? –delicadamente la abrazo por la cintura –a que le tienes miedo?
Afrodisia –no quiero….yo no quiero –se aferró fuertemente de su espalda –no quiero lastimarte –las primeras lágrimas cayeron libremente perdiéndose en la chaqueta de él –no…no quiero lastimarte
Bill –no lo harás….sshh…tranquila…no lo harás –le acaricio su espalda
Afrodisia –a quienes quiero…siempre les pasa algo –sollozo más fuerte –no quiero….tengo miedo
Bill –a quienes…les paso algo? –Preguntó con miedo –cuéntame
Afrodisia –a…a mis padres –su cuerpo temblaba –estaban protegiéndome y murieron….no pude….no pude hacer nada….no fui fuerte –suspiró –debí haberlos salvado –con cuidado la recostó sobre la cama y se acomodo a su lado acariciándole su rostro
Bill –no puedes culparte por la muerte de tus padres –ella se acurrucó en su pecho –no puedes –le beso la frente
Afrodisia –si…si no hubiera sido tan débil los hubiera salvado –lo abrazó –yo sabía que algo malo pasaría y no pude advertirles…yo lo sabía y no hice nada –trató de quitarse las lagrimas con sus manos –pude haberlo evitado
Bill –por eso te alejas de todos? –tomo su mentón alzándolo para quedar frente a frente –temes encariñarte porque crees que algo malo pueda pasar? –Ella asintió suavemente –sé que es duro la perdida que tuviste pero…tus padres no quisieran que vivieras aferrada al pasado y no pudieras vivir el presente
Afrodisia –pero
Bill –no hay peros –suspiró –no dejes que el miedo gobierne tu vida…quieres vivir siempre teniendo miedo? ¿Quieres siempre alejar a las personas que quieran estar junto a ti? ¿Qué no te des la oportunidad de experimentar estos sentimientos solo porque tienes miedo? ¿Eso quieres? –se acomodo –me has demostrado que eres fuerte….valiente…no le temes imponer tus pensamientos…y defiendes tus ideales…porque ahora todo es diferente? ¿Por qué cuando se trata de lo que sientes no lo defiendes y luchas por ello?
Afrodisia –yo…

La voz se le apagó. Estaba sorprendida; ahí estaba siendo consolada por ese chico. ¿Acaso no tenía autocontrol? Por más que quería irse, salir corriendo de sus brazos, gritarle y decirle que ella estaba bien así como estaba sabía que no era cierto y que él no la dejaría irse, no esta vez. ¿Debería hacerle caso? Huir u ocultar lo que sentía no le funcionaría por mucho, y la viva prueba de ello era ese momento. Ella sabía que tarde o temprano se descubriría pero no se imagino que fuera tan rápido. ¿Qué hacer? Froto sus manos fuertemente dándose calor, no sabía que consecuencias le traería lo que estaría por hacer pero…ahora lo tenía claro….
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Fic Enemys or Lovers Capitulo 40


CAPITULO 40

¿Dónde estoy? –pensó. Trato de abrir sus ojos pero los sentía tan pesados como si algo estuviera encima de ellos, asique decidió no seguir intentándolo. Su mente daba vueltas, no recordaba lo último que había hecho. Recordaba haber estado con Sindra y luego….se fue al bosque? Si, fue al bosque pero…que paso? Respiro profundamente tratando de recordar. Estaba cerca del castillo pero…

Afrodisia –¡¿q…que…demonios me pasa?! –dijo agitada y tratando de respirar -¡Aaaahhh! –Cayó al suelo y quedo boca arriba –te….tengo…que llamar…llamarla –lentamente sacó su celular, lo abrió pero al abrirlo descubrió que su visión se ponía borrosa –aght…vamos –presiono unas teclas y se pegó el celular a su oído. Escucho el tono…una…dos…tres…hasta que contestaron –alo? –escucho una voz ronca…un bostezo –si? Afrodisia –Ah!....ven… -dijo retorciéndose –al…al bosque –quien…-escucho unos ruidos –Afrodisia?...Afrodisia?! Afrodisia –bosque…–no pudo continuar y se desmayo….

Ella… ¿se había desmayado? Si, había sentido unos dolores en su cuerpo y por el dolor que tenía su cuerpo se agoto causando así que se desmayara pero ella recordaba haber llamado a Sindra. Entonces estaría con ella. Deslizo su mano izquierda, sintió una tela muy acogedora acariciar sus dedos, estaba en una cama. Intento mover su cuerpo pero aun sentía ese peso sobre ella, como aun no podía abrir sus ojos con una de sus manos fue tocando su cuerpo hasta llegar a su cintura en donde sintió algo. Lentamente fue rozando lo que la tenía apresada, era un brazo…alguien estaba durmiendo a su lado. Dudo que fuera Sindra puesto que ella no lo haría además que su amiga no tenía un brazo tan duro y masculino…..intento otra vez abrir sus ojos, poco a poco fue viendo una tenue luz que alumbraba una esquina de la habitación en donde estaba. Conforme sus ojos se adaptaban fue distinguiendo mejor cada detalle, los muebles que adornaban cada parte del cuarto, los colores que le daban vida, sonrió y se dio cuenta que no estaba en la casa de Sindra. Se apoyo en su codo derecho quedando así de lado frente a la persona que estaba cerca de ella. Al quedar frente al rostro de él su corazón se aceleró. ¿Lo había llamado a él? Y…él la había salvado aun cuando ella lo había abandonado anteriormente. Acercó su mano hacia su rostro, rozando suavemente su piel fue delineando las facciones de su rostro hasta dar con sus labios, al tocarlos sintió una descarga correr por sus venas, una sonrisa se adueño de su rostro. Vio como fruncía levemente los labios y se movía acomodándose, al instante sintió como la apego más a ella con el brazo que tenía en su cintura. Pensó en despertarlo y alejarse pero al ver el cansancio en su rostro decidió no despertarlo. Una de sus manos las movió sobre las frazadas y con cuidado de no despertarlo lo tapo
Afrodisia –gracias –le dijo susurrando y se acurrucó en su pecho dejándose llevar por el sueño….

Lejos de aquella cabaña antigua que estaba en los límites del bosque; en el castillo Wendorff cerca de uno de los ventanales que daban a las afueras del castillo en el ultimo nivel de la torre más alta se encontraba observando Gustav, como los árboles frondosos se mecían al ritmo del viento. Se fijaba en cada animal que merodeaba a los alrededores del castillo esperando que apareciera ella. Sus manos estaban apoyadas en el muro, su respiración era pausada…estaba asustado. ¿Me habré pasado con el hechizo? –se preguntó a sí mismo. Hacía horas que estuvo en su habitación conjurando las invocaciones al demonio pero no sabía si lo había hecho correctamente…ella ya debería haber llegado al castillo hacía horas.
Dio un último vistazo a la ventana y se alejo. Fue bajando las escaleras lentamente meditando lo que había pasado. Estando ya en el segundo nivel del castillo fue hacia las habitaciones que quedaban cerca de las escaleras principales. Con las manos detrás fue observando todas las puertas al pasar, al llegar a la última se detuvo y abrió la puerta. Vio la cama y suspiró
Gustav –no está –dijo sonriendo –bueno, para mañana estará bien…tendré que tener cuidado en cada invocación….aun no es la hora –cerró la puerta y se fue sonriente a su habitación –pero muy pronto…

Durmiendo plácidamente se encontraba Afrodisia en la habitación de Bill. Rodando lentamente quedo boca abajo abrazando una almohada y bostezó. Bastaron unos minutos para que sus ojos se abrieran y se despertara por completo. No recordaba cuando había sido la última vez que había descansado tan bien. Se desperezó y se sentó en la cama notando que algo faltaba…o mejor dicho alguien. Por las luces que se colaban por la pequeña ventana sabia que ya era de día. Estaba por pararse cuando la puerta se abrió y entró Bill con una bandeja de plata en sus manos, al darse la vuelta la miró
Bill –veo que ya despertaste –le sonrió –que bueno –se acercó
Afrodisia –que traes ahí? –dijo inclinándose para ver
Bill –tu desayuno y el mío –ella frunció el ceño –que? Eres de las que hace dieta?
Afrodisia –no, es solo que –se rascó la nuca –no deberías haberlo hecho
Bill –pero
Afrodisia –es algo tonto –dijo seria y se arrepintió al ver como la alegría que el traía se borro al instante –pero…gracias…que… -carraspeó –que lindo detalle –trato de sonreírle
Bill –no es nada –se sentó junto a ella y dejo la bandeja sobre la cama –no sabía que te gustaba asique trate de preparar muchas cosas –rió –tienes hambre?
Afrodisia –un poco –se acercó gateando a él –no tenías en serio que hacer todo esto, de por si creo que no deberías haber tenido que ir por mí al bosque
Bill –y dejarte ahí? –Ella asintió –estás loca
Afrodisia –porque no estás enojado conmigo? –Dijo seria –la última vez que nos vimos te deje solo
Bill –lo sé
Afrodisia –entonces ¿Por qué no estás enojado?
Bill –no estoy seguro –suspiró –la verdad, me enoje en cuanto te fuiste pero después de pensar me di cuenta que quizás estaba forzándote mucho –agacho el rostro –no debí haberte dicho eso
Afrodisia –pero tienes razón –él la miró –estaba furiosa cuando me fui pero fue porque sabía que tenías razón y no quería admitirlo…no acostumbro a ser así
Bill –ser cómo?
Afrodisia –a decir las cosas sin pensarlo…y…contigo me pasa eso –se frotó sus manos –es como si no pudiera detenerme a decir todo lo que pasa en mi mente y cuando me doy cuenta es tan….tan
Bill –frustrante?
Afrodisia –si! –dijo brincando, el sonrió –no te rías –dijo frunciendo el ceño
Bill –no me río es que –la miró fijamente –deberías relajarte más
Afrodisia –por favor –tomo una de las fresas y la unto en chocolate –no tengo tiempo para eso –le dio un mordisco a la fresa
Bill –deberías intentarlo –tomo una de las fresas y se la comió –te sentirás mejor, además que así no te enojaras tan rápido
Afrodisia –ahora soy enojada –bufó –algo más que tenga que cambiar?
Bill –mmm…no, creo que nada más –le sonrió
Afrodisia –tu tampoco eres perfecto lo sabías?
Bill –lo imperfecto es perfecto –dijo suavemente, ella suspiró
Afrodisia –touche –rieron –oye…no te gusta el chocolate?
Bill –no, porque?
Afrodisia –no sabes de lo que te estás perdiendo –dijo mientras tomaba una fresa y la bañaba en chocolate. Bajo la atenta mirada de él mordió lentamente la fresa, en segundos pudo sentir el jugo de la fresa esparciéndose y mezclándose por toda su boca, deleitándola. Antes de que pudiera morder el último pedazo de fresa que le quedaba en su mano vio como él se acercaba hacia ella, estando a centímetros de ella cruzaron miradas y ambos instantáneamente cerraron sus ojos al sentir el roce de sus labios. Llevo una de sus manos detrás de su cuello acercándolo más a ella, movió suavemente sus labios lado a lado profundizando el beso. Segundo a segundo sentía como todo su cuerpo enloquecía con aquel delicioso tacto. Cuando sintieron la falta de aire se separaron quedando a escasos centímetros uno del otro, su pecho agitado subía y bajaba, podía sentir como su corazón latía a toda prisa
Bill –tienes razón…es exquisito –dijo sensualmente. Como si hubiera despertado de un sueño parpadeó rápidamente, su cuerpo temblaba e ignorando a sus pensamientos con una de sus manos corrió la bandeja hacia un lado y se acercó rápidamente a su rostro, uniendo sus labios una vez más. Por el impulso cayeron lentamente en la cama quedando ella encima de él. Para aferrarla a él, rodeo su cintura con sus brazos y la cargo logrando así que era quedara sentada sobre sus piernas, se acomodo en la cama para no caer debido a que estaban cerca del borde. Sus manos fueron descendiendo tímidamente de la cintura hacia sus caderas acariciando su piel, el calor de su cuerpo súbitamente se elevo, era como estar rodeada por las mismas brazas del infierno. Sus labios eran delgados, suaves, adictivos. Con cada beso su cuerpo se estremecía de pasión, no podía separarse. Por pequeños segundos se lograban separar para poder tomar aire, suaves sonidos se escapan de sus labios al momento de alejarse causando que sonriera dentro del beso. Parecía que se devorarían ahí mismo, hambrientos de pasión. Al momento en que se volvieron a separar un sonido que iba aumentando los hizo salir del mundo en el que se habían adentrado
Afrodisia –a…alo? –dijo agitada apenas se llevo el celular al oído –que…ah…si soy yo –se levanto –no es que…estaba…bueno no importa –suspiró –que paso? –empezó a caminar de un lado a otro –cálmate…si, si estoy bien….no me paso nada…dónde estoy? –lo miró mientras él se acercaba hacia ella –es que salí a caminar por el bosque –dijo mordiéndose los labios –si…a caminar tan raro es? –Oyó unos grititos –si…si…claro, ahí estaré –sintió como el jugaba con su cabello –que si, te dije que ahí estaré entonces ahí estaré….ya…bueno, nos vemos adiós –colgó el celular y lo guardo en su bolsillo
Bill –todo bien? –preguntó mientras le daba un beso en el lóbulo de la oreja, ella se estremeció
Afrodisia si –se aclaró la garganta –todo bien –lo miro fijamente –yo…me tengo que ir –se alejo –tengo que irme…gracias por cuidarme –trató de irse pero sintió como había entrelazado sus manos
Bill –tenemos que hablar sobre esto
Afrodisia –no hay nada de qué hablar –trató de calmarse –no lo hay
Bill –entonces pretenderás como si nada hubiera pasado? –dijo dolido
Afrodisia –solo nos besamos, no paso nada más…no hay nada detrás de ello
Bill –no fue solo un beso
Afrodisia –claro que si…acaso tendría que haber algo más?
Bill –amor –su corazón se comprimió causándole dolor –no me digas que
Afrodisia –que no significo nada? –Resopló –lamento decepcionarte pero si, solo fue eso…un beso…no significo nada para mí –lo miro seria –absolutamente nada
Bill –mientes –negó con su cabeza –¡¿por qué te empeñas tanto en mentirme…y más importante mentirte a ti misma?! -dio un puñetazo a la pared –por la forma en que me abrazabas…en que me besabas…como me miraste…se que tu lo sientes también –se acercó más –acaso no crees que yo tampoco estoy asustado? Ah?! Yo pensaba que estaba bien…que toda mi vida estaba bien pero…cuando te vi todo cambio –le acarició sus mejillas –no pude quitarte de mi mente! No podía…por más que pensara en otras cosas siempre regresabas a mis pensamientos…pensé que estaba volviéndome loco…que se me pasaría pero no fue así…cada día pensaba más y más en ti….
Afrodisia –no hagas esto…por favor –sollozo –no sabes lo difícil que es para mí
Bill –créeme si pudiera desechar y olvidarme de todo lo que estoy sintiendo lo haría…pero no puedo…si estás sufriendo tanto como yo…por favor dímelo…así sabré que no estoy loco…y que estos lazos que siento hacia ti no es parte de mi imaginación….que es real –la abrazó –dímelo
Afrodisia –yo….yo….no –se alejo de él –no puedo…no puedo –sollozó –no…
Bill –a que le temes? –delicadamente la abrazo por la cintura –a que le tienes miedo?
Afrodisia –no quiero….yo no quiero –se aferró fuertemente de su espalda –no quiero lastimarte –las primeras lágrimas cayeron libremente perdiéndose en la chaqueta de él –no…no quiero lastimarte
Bill –no lo harás….sshh…tranquila…no lo harás –le acaricio su espalda
Afrodisia –a quienes quiero…siempre les pasa algo –sollozo más fuerte –no quiero….tengo miedo
Bill –a quienes…les paso algo? –Preguntó con miedo –cuéntame
Afrodisia –a…a mis padres –su cuerpo temblaba –estaban protegiéndome y murieron….no pude….no pude hacer nada….no fui fuerte –suspiró –debí haberlos salvado –con cuidado la recostó sobre la cama y se acomodo a su lado acariciándole su rostro
Bill –no puedes culparte por la muerte de tus padres –ella se acurrucó en su pecho –no puedes –le beso la frente
Afrodisia –si…si no hubiera sido tan débil los hubiera salvado –lo abrazó –yo sabía que algo malo pasaría y no pude advertirles…yo lo sabía y no hice nada –trató de quitarse las lagrimas con sus manos –pude haberlo evitado
Bill –por eso te alejas de todos? –tomo su mentón alzándolo para quedar frente a frente –temes encariñarte porque crees que algo malo pueda pasar? –Ella asintió suavemente –sé que es duro la perdida que tuviste pero…tus padres no quisieran que vivieras aferrada al pasado y no pudieras vivir el presente
Afrodisia –pero
Bill –no hay peros –suspiró –no dejes que el miedo gobierne tu vida…quieres vivir siempre teniendo miedo? ¿Quieres siempre alejar a las personas que quieran estar junto a ti? ¿Qué no te des la oportunidad de experimentar estos sentimientos solo porque tienes miedo? ¿Eso quieres? –se acomodo –me has demostrado que eres fuerte….valiente…no le temes imponer tus pensamientos…y defiendes tus ideales…porque ahora todo es diferente? ¿Por qué cuando se trata de lo que sientes no lo defiendes y luchas por ello?
Afrodisia –yo…

La voz se le apagó. Estaba sorprendida; ahí estaba siendo consolada por ese chico. ¿Acaso no tenía autocontrol? Por más que quería irse, salir corriendo de sus brazos, gritarle y decirle que ella estaba bien así como estaba sabía que no era cierto y que él no la dejaría irse, no esta vez. ¿Debería hacerle caso? Huir u ocultar lo que sentía no le funcionaría por mucho, y la viva prueba de ello era ese momento. Ella sabía que tarde o temprano se descubriría pero no se imagino que fuera tan rápido. ¿Qué hacer? Froto sus manos fuertemente dándose calor, no sabía que consecuencias le traería lo que estaría por hacer pero…ahora lo tenía claro….
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viernes, 8 de octubre de 2010

Fic Enemys or Lovers Capitulo 39


CAPITULO 39

Volvió a agachar su rostro intentando ocultar a las estrellas que iluminaban esa noche, aquellas lágrimas que cubrían su rostro. Se quedo quieta unos minutos cuando un vibrar en su pantalón la hizo reaccionar, se paro, sacó el celular y vio en la pantalla “Sindra llamando”. Medito si debería contestar la llamada, no se encontraba bien y sabía con certeza que si trataba de mentirle no le funcionaría, respiro fuertemente y se llevo el celular al oído
Afrodisia –que paso ahora? –dijo seria
Sindra –oh…ya ni saludarte puedo? –Suspiró –que sucede mujer?
Afrodisia –nada
Sindra –si claro –se rió –vamos que te conozco
Afrodisia –estás sola?
Sindra –si, voy en camino para mi casa
Afrodisia –voy para allá entonces
Sindra –te espero –colgó.
Se limpio el brillo en sus mejillas y rápidamente se acercó a su moto, tenía que hablar con ella…era la única que la podía ayudar….

Afrodisia –Sindra?! –toco por quinta vez en la puerta de la casa –que pasa? –Bufó –Sindra! –golpeó nuevamente la puerta –la mato sino se aparece –iba a sacar su celular cuando la puerta se abrió –porque tardaste tanto? –dijo entrando a la casa –pensé que te había pasado algo
Sindra –perdón –dijo sonriendo –tuve unos pequeños inconvenientes –se sentaron en los sillones de la sala
Afrodisia –parece que tuviste visitas –dijo cerrando sus ojos mientras sentía un aroma –no?
Sindra –si –se acomodo –digamos que fue una visita –se sonrojo y miró al frente
Afrodisia –fue Tom, cierto? –Le sonrió –no veía una sonrisa así en tu rostro hace mucho tiempo
Sindra –aja –la miró –y tu…porque viniste para aquí? Supongo que no lo podías hablar por teléfono no?
Afrodisia –si pero no me cambies de tema –se froto sus manos –acaso no puedo preguntarte sobre tu vida? –ambas rieron
Sindra –claro que puedes pero…digamos que no es nada sencillo
Afrodisia –créeme que los últimos días nada ha sido sencillo asique…por donde empiezas?
Sindra –creo… -se quedo callada unos minutos –no te reirás, de acuerdo?
Afrodisia –no lo haré, ahora dime que me tienes nerviosa con esa actitud
Sindra –creo que me estoy enamorando de Tom –dijo rápidamente y se levanto del sillón, caminó hasta quedar frente a un cuadro viejo –antes de que te asustes o me grites…te aviso que no estoy segura si?
Afrodisia –sabes? –se paro y se acercó –si me hubieras dicho esto hace unas semanas atrás probablemente haría lo que has dicho –ella se volteó y la miró extrañada –pero no lo haré
Sindra –ah no?
Afrodisia –jajaja…sorprende mucho no?
Sindra –sí, porque ese cambio de parecer?
Afrodisia –digamos que he tenido mucho que pensar estos últimos días
Sindra –y?
Afrodisia –y he llegado a conclusiones que me asustan a mi misma y creo que te entiendo
Sindra –no...En serio? –la miró detenidamente y sus ojos se abrieron completamente –espera…eso significa que…
Afrodisia –si –dijo con una media sonrisa
Sindra –pero tu…tu
Afrodisia –lo negué? –Ella asintió –bueno tampoco es que me haga feliz saberlo –dijo frunciendo el ceño, ella sonrió –y cuidado con los comentarios que hagas…no quiero ni pensarlo
Sindra –oh vamos –la abrazó –al menos por lo que he investigado no es tan terrible como te lo imaginas
Afrodisia –no lo digas si? –Se alejo y se sentó nuevamente –pero primero, antes de que me molestes…quiero saber una cosa
Sindra –y que quieres saber? –se cruzo de brazos
Afrodisia –como te diste cuenta? –preguntó ansiosa –además que yo sepa tú no te besaste con el…cierto? –Ella bajo el rostro –oye…
Sindra –te lo iba a contar –dijo tímida –además fue algo espontaneo y pues…
Afrodisia –no importa –dijo haciendo un gesto con su mano… -pero puedes responder mi pregunta
Sindra –claro –se aclaro la garganta –yo creo que me di cuenta luego de aquella vez cuando él me oyó cantar en el bosque, claro que no me beso esa noche pero hubo algo en el que me cautivo y no podía descifrar que…luego paso que me beso y bueno…fue como si algo en mi explotara pero en el buen sentido –se rió –no paso mucho tiempo en que mis pensamientos, todo lo que sentía…era como si todo se concentrará en el…sentía que quizás tan solo me estaba confundiendo nada más, que a la mañana siguiente cambiaría de parecer y que mi corazón dejaría de latir tan fuerte con tan solo escuchar su nombre…pero no fue así, cuanto más estaba junto a él era como si una fuerza me diera vida…no lo sé –suspiró
Afrodisia –entiendo esa sensación –apoyo sus brazos sobre sus piernas –sabes cual es lo peor?
Sindra –que?
Afrodisia –no sé si odiar esto que siento…o sentirme feliz por ello…tanto tiempo he pasado evitando el no apegarme de esta manera a alguien, crear ese lazo, dejar que alguien sea el dueño de mi corazón…pensando que moriría si lo hacía –su voz se debilito –cuando es al revés…y cada vez que el está lejos de mi…sufro –su amiga se acercó y la abrazo –jamás había sentido un miedo así…tengo miedo a ceder…tengo miedo a no hacerlo…a que podría pasar si alguien se entera…si el se entera…
Sindra –tu eres quien puede controlar esto –la animo –solo tu podrás decidir si se lo dices…de mis labios no saldrá nada
Afrodisia –gracias
Sindra –sabes que para eso estoy –le sonrió –además…no eres la única que esta en este aprieto –se rió –yo también tengo que ver como lo resuelvo
Afrodisia –por como estabas sonriendo al hablar de él creo que ya lo tienes resuelto
Sindra –puede ser –se paró –oye…porque no mejor nos vamos a acostar si? Ya es tarde y de nada sirve que nos desvelemos toda la noche
Afrodisia –tienes razón –se levantó –pero yo me voy al castillo
Sindra –no te quedas?
Afrodisia –no…es mejor –se acercó a la puerta y poso su mano sobre la perilla –estoy segura que quieres estar tranquila y yo…bueno, quiero pensar si? –le dijo suave
Sindra –está bien pero sabes que me puedes llamar –la abrazó
Afrodisia –no sé me olvidara –salió y se montó en su moto –nos hablamos –apenas dicho esto encendió la moto y se fue a toda velocidad hacia el bosque.
Pasaron unos quince minutos y ya estaba bien dentro del espeso bosque y no tan lejos del castillo. Estaba pasando unos árboles con tronco grueso cuando empezó a sentir unos agudos dolores en su pecho y tuvo que detenerse súbitamente antes de estrellarse contra uno de ellos. Dejo encendida la moto y se salió cayendo en rodillas al suelo, apoyo sus manos sobre el suelo intentándose apoyar y no caer. Sentía una gran presión sobre ella, poco a poco le costaba respirar, llevo una de sus manos a su pecho sintiendo la rapidez con la cual su corazón estaba latiendo, era demasiado rápido
Afrodisia –¡¿q…que…demonios me pasa?! –dijo agitada y tratando de respirar -¡Aaaahhh! –Cayó al suelo y quedo boca arriba –te….tengo…que llamar…llamarla –lentamente sacó su celular, lo abrió pero al abrirlo descubrió que su visión se ponía borrosa –aght…vamos –presiono unas teclas y se pegó el celular a su oído. Escucho el tono…una…dos…tres…hasta que contestaron
–alo? –escucho una voz ronca…un bostezo –si?
Afrodisia –Ah!....ven… -dijo retorciéndose –al…al bosque
–quien…-escucho unos ruidos –Afrodisia?...Afrodisia?!
Afrodisia –bosque…–no pudo continuar y se desmayo….

Se cambió de ropa, apenas dejo de escuchar su voz por el teléfono y salió del cuarto. Sin tocar la puerta entro, atravesó la habitación hasta llegar a la cama en donde estaba durmiendo él y prendió una de las luces que estaban incrustadas en la pared, logrando despertarlo
–que haces Bill? –Se sentó en la cama –son las dos de la mañana –dijo frotándose los ojos
Bill –voy a salir…si preguntan por mi inventa algo
Tom –está bien –se volvió a acostar pero al instante se volvió a sentar velozmente –ey…espera, a donde vas?
Bill…–yo –se detuvo antes de cerrar la puerta –voy al bosque….

Luego de haber hablado con su hermano salió del castillo tratando de no llamar la atención, decidió caminar los primeros metros empujando su moto debido al ruido que ocasionaría, apenas estuvo lo suficientemente lejos encendió la moto, arrancando a máxima velocidad se adentro en el bosque esperando encontrar a Afrodisia.
Había recorrido más de la mitad del bosque y aun no la encontraba, se detuvo unos momentos agitados e intento marcar el celular esperando que le respondiera pero no sucedió en cambio le mandaba directo al buzo de voz. Sabía que el camino que seguía adelante era el camino hacia el castillo del otro clan…el clan Wendorff, pero no le quedaba otra opción…podría ser que ella estuviera ahí, que hubiera sido atacada. Sin pensarlo mucho se monto nuevamente y avanzo a gran velocidad mirando a su alrededor, sus ojos se paseaban por todos los árboles, los arbustos pero no la veía…
Pudo distinguir a varios kilómetros hacia delante los picos del castillo, observó detenidamente como el sombrío castillo iba quedando más y más cerca de él. Se detuvo al escuchar un ruido a lo lejos….era una moto. Su corazón se agito y las esperanzas de encontrarla volvieron a él. Siguió manejando hasta ver una luz débil de la moto y un cuerpo tirado frente a ella. A solo unos metros se bajo desesperado y se tiro quedando a su lado
Bill –no… -la observó –Afrodisia…que te paso? –pero no hubo respuesta. Asustado llevo sus brazos a través de su cuerpo para moverla y dejarla sobre sus piernas –abre los ojos…vamos –delicadamente le tomo el rostro y poso sus dedos sobre el cuello –aun estas viva –suspiró, sus ojos miraron todo su cuerpo…no habían rastros de golpes –no fue una pelea –se dijo a sí mismo –no te preocupes, yo te cuidare –con un brazo cargo su espalda y con el otro aferro sus piernas y se levantó. Se acercó a la moto de ella y la apagó –luego la traeremos pero ahora iras conmigo –le dijo suavemente. Antes de sentarse sobre la moto, acostó a Afrodisia en la grama lentamente y fue abriendo un compartimento de la parte trasera de la moto, transformándola en una más grande –listo, así podremos viajar los dos –se acercó a ella y la cargo, con cuidado acomodo su cuerpo sobre la “camilla” que había creado detrás de su moto y se sentó él –en un rato estaremos resguardados…confía en mí –se frotó los ojos antes de partir, estaba cansado pero tenía que mantenerse despierto si quería llegar sanos y salvos a la casa. No podía distraerse sino la llegaría a lastimar y nunca se lo perdonaría. Estuvo manejando sin ir muy aprisa debido que cualquier movimiento brusco de la moto podía despertarla muy rápido y se alteraría. Los vientos congelados erizaban su piel conforme avanzaba por el sendero, de rato en rato giraba su rostro para fijarse en Afrodisia. Tenía que darse prisa, la noche iba avanzando y con ella el frío se iba incrementando, si la exponía se podía enfermar y aun no sabía lo que la había lastimado. Con más de veinte minutos manejando diviso a lo lejos la entrada a una cabaña subterránea que estaba cubierta por unos árboles que estaban entrelazados con el fin de ocultarla, hace años que venía ahí para estar solo. Se detuvo frente a la vieja puerta, se bajo y se acercó a la camilla, fue quitando los broches que había puesto encima de las piernas, en la cintura, sobre su pecho y en los brazos para que no corriera el riesgo de caerse –ven, tenemos que estar adentro –rápidamente la cargó, estando cerca de la puerta libero una de sus manos y ejerció un movimiento circular frente a esta logrando que se abriera sola –ves –dijo mientras entraban –aquí estaremos con calor y te pondrás mejor –cerró la puerta y fue bajando unas escaleras que daban hacia el dormitorio del piso subterráneo. Suavemente la dejo recostada en la cama, le saco las botas y la tapo con las frazadas que estaban en los pies de la cama. Se agacho y quedo cerca de su rostro –¿quién te lastimo? –Acarició sus mejillas –no dejare que te vuelvan a lastimar –acortó la distancia que había entre ellos y deposito un beso en sus labios –estaré aquí…asique despierta pronto….
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miércoles, 6 de octubre de 2010

Fic Fallin' for you Capitulo 36


CAPITULO 36

El viernes nos levantamos un poco tarde aprovechando que no recibiríamos clases, era día libre en la universidad y una vez levantadas decidimos desayunar y salir de compras, como trabajando en la disquera teníamos un sueldo base, con lo que ganamos podíamos pagar parte de nuestros cursos en la universidad y el apartamento, pero también no todo era para ello, con lo que nos quedaba de dinero decidimos ir a comprar algo especial para usar en nuestra cita del sábado con los chicos. Lo bueno de tener la mañana libre era que por lo que habíamos hecho ayer de limpiar la oficina, David estaría ocupado casi todo el día y nos pidió que llegáramos tarde esta vez así que podíamos tomarnos la mañana con tranquilidad ya que teníamos que llegar a las disquera a las 3:00 pm.

Saliendo del apartamento notamos que el clima estaba soleado y que nos haría buen día comparado a otras veces, una vez en el autobús decidimos ir a un mercado que habíamos pasado de vez en cuando pero que nunca habíamos entrado a ver, hasta ahora. Con mi gemela, emocionadas nos fuimos al área de ropa femenina donde había centenares de prendas por escoger...

Después de hacer las compras lo cual ya les diremos que usaremos *-*, nos dirigimos hacia el apartamento para dejar lo que habíamos comprado y luego salimos hacia la disquera. Una vez en la oficina nos encargamos de arreglar unos archivos que teníamos pendientes, el día se estaba pasando rápido pero como siempre no todo puede estar bien o al menos en nuestro caso tenemos quienes nos intentan arruinar el día y esta vez no fue la excepción, Scarlett y Joanne entraron a la oficina Georgi se encontraba arreglando unos archivos que ya tenía la mayoría compilados sobre la mesa cuando Joanne se hizo la que se tropezaba y topando sobre las hojas las rego sobre el piso.

Joanne: Ops! Creo que te tocara arreglarlo – con una sonrisa burlona se puso a la par de Scarlett mientras notaba como se me quedaba viendo como buscando una manera de molestarme-
Georgi: Deberías fijarte por donde caminas –dijo seria y se agacho para recoger de nuevo las hojas-
Scarlett: Ten más cuidado por cómo le hablas a mi socia, no soportaremos a empleadas de quinta – dijo pasando sobre las hojas que intentaba recoger Georgi- y tú? – Dijo Scarlett acercándome hacia mi-,
Scarlett: quiero que te encargues de recoger unos documentos que están en la bodega del sótano 2 – de forma pesada me arrebato unas hojas que llevaba en la mano y las lanzo al suelo hacia Georgi que seguía recogiendo el resto- y quiero que lo hagas en estos momentos, así que sal ya!

Ante la manera en como Scarlett me había hablado, quería responderle pero sabía que no convenía, ellas querían sacarnos y no podíamos dejar que su actitud nos afectara. Sin decir nada me salí de la oficina con la pena de dejar sola a mi gemela con esas víboras.
Una vez saliendo y caminando hacia el elevador vi como Tom se acercaba hacia la oficina…

Cuando Sofía salió por la orden que le había dado Scarlett, decidí ignorar que las brujas seguían ahí. Note Scarlett le susurro algo a Joanne y salió de la oficina sin decir nada y me quede a solas con Joanne. Mientras yo seguía ya terminando de recoger las últimas hojas me levante y quede frente a ella. Joanne: Vaya que tienen agallas para enfrentarnos como lo hacen, pero haber cuanto les dura el valor –hizo una pausa- ya verán que las sacaremos de aquí, cuando menos lo esperen estarán regresando de donde vinieron y…- estoy interrumpiendo algo?- se escucho una voz en la puerta Joanne al voltearse cambio su expresión, y con una sonrisa se acerco a Tom…

Joanne: Tom! Hola, como te encuentras? – dijo en tono de emoción y abrazándolo mientras yo intentaba no pensar en que quería jalarle los cabellos y alejarlo de ella. Tom: Ah…Hola- medio correspondiendo el abrazo de ella y separándose de inmediato se acerco hacia mí- Georgi, hola - me beso en la mejilla, atónita ante lo que había hecho medio logre saludarlo – Georgi: Hola, que haces por aquí? – fue lo único que se me ocurrió decir- Tom: Bueno, es que por alguna razón quería verte, se que mañana saldremos pero igual no se – suspiro- sentí que tenía que verte- me sonrió de una manera tan tierna que le sonreí de vuelta, pero esa sonrisa desapareció cuando note que Joanne estaba roja como un tomate y tenía una mirada de odio al verme- Georgi:Oh, gracias por pasar a saludarme pero fíjate que en estos momentos si estoy un poco ocupada y necesito terminar de arreglar estos archivos –me dolió decirle esto, mi corazón latía a mil por hora y deseaba que él se quedara conmigo pero la expresión de Joanne era tan inminente que sabía que en cualquier momento ella podría explotar- Tom: Bueno, no te preocupes –dijo desalentado y bajo la mirada, porque lo hacía?! Detestaba verlo asi- me iré… Georgi: De verdad lo siento –dije buscando su mirada- pero lo bueno es que ya falta poco para que sea sábado así que tendremos tiempo para vernos más – le sonreí, al decir esto el cambio su mirada y me sonrió de vuelta- Joanne: Ejem- dijo aclarándose la garganta- Georgina necesito que vayas a la tienda Dsquared 2 a recoger unos trajes que usaran los chicos esta tarde- dijo seria y pesada- Georgi: Esta bien, ahorita voy –dije dirigiéndome hacia Joanne, pero Tom me agarro de la mano- Tom: Que?, no te vas a despedir –dijo sonriéndome de forma picara, adoro cuando sonríe así, me jalo y quede frente a él mientras me sostenía de la cintura. Georgi: Claro, que me iba a despedir –dije atontada- adiós- y lo bese en la mejía pero él volteo la cara y casi nuestros labios rozaron. Joanne más roja y furica no se podría notar ante esto que note cuando estaba por irse. Joanne: Georgina no es para mañana que recojas los trajes, necesito que lo hagas ahora! –dijo con vos chillona, mientras posaba sus ojos en Tom- Tom: Tranquila Joanne, ya ahora se ira – y me soltó, me sentía tan atónita por lo que había sucedido que medio me tambalee hacia mi escritorio solo agarre mi bolso mas lo que podría necesitar, Tom salió conmigo de la habitación y se despidió con la mano cada quien agarrando su respectivo camino y dejando a Joanne sola…

Me encontraba en el sótano, buscando los documentos que necesitaba la bruja de Scarlett, al tenerlos me asegure que no hubiese algo fuera de lo común, por alguna razón el sótano me ponía nerviosa, era bastante lúgubre y no había mucha luz una vez esperando a subir el elevador, todo estaba callado y de repente sentí que alguien me agarro por la cintura al reaccionar grite, sin darme cuenta de quién era hasta que voltee y quede frente a…Bill

Bill: Hola, perdón no te quería asustar…-dijo apenado- estas bien?
Sofía: Si, estoy bien y no te preocupes es que este tipo de lugares no me gustan me ponen nerviosa. – dije más calmada.-
Bill: Si a mí tampoco me agradan, -el elevador se abrió y nos subimos ambos marcamos el mismo nivel, y por un momento nos quedamos callados…- mmm...me alegra que ya sea viernes, gracias por haber aceptado salir conmigo –Dijo sonriéndome de una manera que hacía que me sintiera en las nubes-
Sofía. Claro, porque no iba de aceptar –dije intentando no sonrojarme, algo que se estaba volviendo común en mi ¬¬, -la verdad me agrada mucho que lo hayas hecho – al decir esto sentía que mis mejías ardían y baje la mirada, pero al hacer esto, sentí como él se apegaba a mi quedando abrazados
Bill: No sabes lo feliz que me hace sentir lo que acabas de decir, - y con su mano tomo mi mentón subiendo mi rostro hasta quedar a centímetros del suyo. Su mirada era tierna y esos ojos de caramelo oscuro me hipnotizaban, al estar tan cerca de él mi corazón latía a mil por hora y me abrazo con fuerza al hacerlo sentí que no solo mi corazón estaba agitado sino el de él también. Nos quedamos así un rato cuando de repente el elevador se detuvo y nos separamos al hacer esto, vimos que alguien esperaba afuera del elevador.

Scarlett: Bill – dijo con voz chillona, se acerco y lo abrazo con fuerza-
Bill: Scarlett, Hola -medio dijo intentando deshacer el abrazo pero Scarlett no lo quería soltar, al verlo tenía ganas de empujarla para que soltara a Bill pero a tiempo ella se soltó de él y lo beso en la mejía, se notaba que él estaba incomodo y mas al verme, no se que expresión habría tenido pero no era buena-
Scarlett: Y que haces por aquí? Aparte de venir a verme –dijo y comenzó a reír.

Mas egocéntrica no podría ser?!¬¬, que horror yo si hubiese sido tu le hubiera pateado
Lo sé, créeme en mi mente me hice las ideas de cómo podía lanzarla del edificio o que desaparecía con solo un chasquido de mi dedo…
o.o Ni que fueras bruja?!
Ya estas empezando…¬¬ porque no dejas que termine de contar
Está bien…u.u

Bueno, como iba diciendo antes de ser interrumpida, Bill se quedo estático ante lo que decía Joanne era asombroso como él la podía tolerar con sus comentarios de ese tipo y por la forma tan manipuladora que era ella.

Sofía: Yo me tengo que ir –dije intentando evitar ver a Bill y caminando hacia la oficina, admito que no me gustaba verlo con Scarlett sentía algo en mi que hacia querer golpear a esa bruja, me molestaba de tal forma que mejor decidí que tenía que calmarme e irme.
Bill: Hey , espera –dijo alejándose de Scarlett y colocándose enfrente de mi sin dejarme pasar- Sofía, yo…- dijo pausado y se acerco a mi acariciando mi mejilla- disculpa por lo que ha pasado haya atrás espero que no te molestara – dijo con una mirada tierna hacia mí, no podía evitar sentirme en las nubes cada vez que me veía de esa manera-
Sofia: No me molesta – dije un poco resentida, creo que no podía evitar mostrar un poco que tenía celos-
Bill: Lo siento –dijo en forma de puchero y me abrazo con fuerza, note que había alguien enfrente de nosotros, era Scarlett al cruzar miradas con ella pude ver como su expresión cambiaba y se notaba que entraría en histeria. Se acerco a nosotros y queriendo romper nuestro abrazo me jalo del hombro.
Scarlett: Necesito que vayas a la oficina de inmediato y me traigas unas fotografías que están en el archivero, las necesito para estos momentos, así que apresúrate –dijo enojada y miro a Bill quien se notaba también molesto por cómo había roto nuestro abrazo-
Bill: Scarlett, porque no te tranquilizas ok, no tienes porque ser pesada…-dijo mientras le daba la espalda quedando frente a mi- que bueno que nos veremos mañana – dijo sonriéndome tiernamente y agarrándome de la cintura- bueno no te retengo más tiempo, vamos te acompaño – dijo ambos le dimos la espalda a Scarlett sin decirle nada y solo pudimos escuchar como gruñía y golpeaba sus tacos con el piso caminando en zancada hacia la dirección contraria a la que íbamos…
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Fic Enemys or Lovers Capitulos 37 & 38


CAPITULO 37

¿Por qué le pasaba esto a ella? Quería que alguien le respondiera esa pregunta. Ahora su mente era un remolino de pensamientos, todos y cada uno de ellos sin respuesta. Tenía enfrente a un chico que ni una semana y se había topado. No sabia porque ni como pero quería estar mas tiempo con el, conocerlo pero…tenia miedo. No le gustaba aceptarlo pero tenía miedo de lo que podría llevarla ese camino. Se había prometido no darle mas espacio y segundos después dejo que la besara. ¿Qué acaso no tenia voluntad? Miro nuevamente a Bill, quien seguía parado frente a ella, con una mirada seria…esperando una respuesta
Afrodisia –te pregunto…que ganaras con todo esto? –el se quedo callado –no sabes quien soy…podría hasta matarte y tu quieres que me quede contigo?
Bill –no me matarías –le dijo seguro
Afrodisia –ah no?
Bill –ya lo habrías hecho antes –ella miro al suelo –se que sonara extraño pero…solo quiero conocerte
Afrodisia –solo eso? –lo miro extrañada –y tu conoces a las personas besando con ellas?
Bill –no –bajo el rostro, tratando de ocultar el color que habían tomado sus mejillas –yo…perdón si te molesto eso –subió su mirada –no volverá a pasar, solo…solo conversaremos
Afrodisia –como se que puedo confiar en ti?
Bill –no lo sabes –dijo tranquilo –pero…ese es el riesgo cuando conoces a alguien no? –suspiro. De alguna manera había logrado calmar su mirada, no le gustaba la idea de quedarse junto a el pero era cierto…no importaba uno siempre corría riesgos, y a veces para ganar algo…te tienes que lanzar al abismo sin saber como caerás
Afrodisia –que pesado que eres –resopló –pero…en eso tienes razón asique, esta bien…me quedo pero solo un rato
Bill –muy bien, vamos por tu moto?
Afrodisia –no…daño no te hará caminar –rieron
–y ustedes son amigos ahora? –escucharon unas voces detrás de ellos. Al voltearse vieron a
Afrodisia –Sindra?
Bill –Tom? Que haces acá? –ellos se acercaron
Tom –escuchamos unos ruidos de pelea y psss…
Sindra –decidimos venir a ver que pasaba –dijo sonriente
Afrodisia –y tu que haces con el? –Lo señalo –creí que estabas en…bueno en tu casa
Sindra –larga historia, verán…

Me fui dejando a doña “déjame hablar un rato si?” sola, ya que aparentemente la llamada era muy importante. Una vez estando fuera decidí caminar un poco por el bosque, ya que no estaba cansada…además que no se…sentí unas fuertes ganas de hacerlo asique, porque no? Iba a entrar al bosque cuando escuche como una moto era encendida, al voltearme vi que era Afrodisia. Sonreí, en todos los años que la conozco nunca la he visto tan distraída, confundida, desconcentrada…es como si no supiera que hacer, lo cual es raro en ella. Siempre ha sido de las que saben que tienen que hacer, lo que no y que hacer en situaciones de emergencia. Suspire y volví a lo mío, que era ir al bosque. Mientras caminaba a quien sabe donde, puesto que no tenía un camino elegido estuve pensando en el dibujo que había creado la otra noche. Aun no entendía como después de tanto tiempo que he pasado sin tocar ese cuaderno, de la nada me nacieron las fuerzas para dibujar otra vez. Bueno, quizás de la nada no fue… a quien quiero engañar; fue el. Por más raro que pueda parecer, fue ese encuentro que tuve con Tom. Durante el trayecto de aquella noche a mi casa, fue algo gracioso podría decir, con Tom nos la pasamos gastándonos bromas mientras manejábamos, algunos lo tomarían como algo inmaduro y peligroso pero en ese momento no me importo mucho, solo quería ser libre. Y creo que la cereza del pastel fue que cuando nos estábamos despidiendo, el…me beso Jamás olvidare ese beso, al principio me enoje porque me tomo por sorpresa y no pude evitarlo al instante pero luego, fue como un sedante. Como si todo mi cuerpo se adormeciera con ese beso, no sabría como explicarlo, quizás es mas detallado si digo que fue como si mi cuerpo tuviera tranquilidad, un sentimiento de paz. Y bueno lo demás es historia, entre y no pude dormir hasta que plasme lo que sentía en ese dibujo…
Seguí caminando hasta que decidí treparme en un árbol, estando ya arriba fui saltando de rama en rama hasta que escucho un ruido, alguien andaba por ahí. Me quede detrás de unas ramas grandes que lograban cubrirme, y espere. En segundos pude distinguir ese olor tan particular que caracteriza a los humanos, que asco. Paso unos minutos y vi como un humano caminaba por ese sendero, tan desprevenido…tan indefenso. No lo pensé dos veces y sonreí ante lo fácil que había sido conseguir una presa en quien saciar mi sed. Sin hacer ruido me fui acercando al final de la rama justo cuando el estaba pasando por mi lado, espere a que estuviera unos metros más y salte cayendo enfrente suyo. Al verme se quedo asustado y retrocedieron unos pasos
Xx –quien….quien eres? –me pregunto titubeando y solo sonreí –que…que quieres? –fui caminando hacia el, logrando que retrocediera más quedando acorralado entre unas rocas grandes –q…que quieres? –pregunto por segunda vez, vi como su cuerpo temblaba…tenia miedo.
Sindra –nadie oirá sus gritos, no te preocupes…no lo sentirás –estaba por acercarme a su cuello cuando note una presencia a metros de mi, me voltee para ver quien era y me sorprendí al verlo –que haces tu aquí?!
Tom –siempre eras tan educada? –me sonrió –hola Tom, como estas?...yo bien gracias por preguntar
Sindra –si no notas, estoy algo ocupada –dije señalando al humano –asique esfúmate
Tom –de hecho, no puedo –resople –porque yo lo vi primero –no pude evitarlo y me reí fuertemente
Sindra –y eso a mi que?
Tom –vamos, no me hagas perder el tiempo
Sindra –lamento decepcionarte pero aquí no hay ninguna ley de “lo vi primero”, lo siento querido pero búscate otro
Tom –y tu te conformaras con eso? –se acerco más y quedo frente mío –te mereces algo mejor no?
Sindra –ay si…y tu tan bondadoso que eres te sacrificaras por mi y lo tendrás no? –lo mire seria –en serio, ve con alguien que se trague tu cuentito
Tom –que necia!
Sindra –miren quien habla! –le grite
Xx –oigan…yo
Sindra –tu cállate!
Tom –tu cállate! –dijimos al mismo tiempo y se callo asustado, claro…no todos los días dos vampiros se pelean por beber su sangre –ya…no me hagas pelear contigo
Sindra –pff… es en serio? –mientras lo miraba se me ocurrió una idea, que no tarde en aplicarla.
Aproveche unos segundos en que Tom poso su mirada analizando al humano a quien tenia agarrado del cuello y me acerque rápidamente hacia él, con la mano libre que tenia rodee su cuello y lo jale hasta que quedamos a centímetros de distancia. El se quedo inmóvil, mirándome fijamente mis ojos, me fui acercando cada vez más hasta casi rozar nuestros labios y sin que el notara, solté al humano. Al instante hecho a correr pero Tom ni quisiera lo noto, claro esta, hasta que yo retrocedí sabiendo que ese humano ya estaría entrando a la ciudad –bueno…yo me voy –le dijo sonriendo
Tom –que?! –Gritó –aaah no…tu no te vas! –me tomo del brazo –lo hiciste a propósito!
Sindra –din din din…tenemos un ganador!
Tom –eres una….
Sindra –una que? –lo encare –ah? Una que!?
Tom –eres –me jalo hasta que quede pegada a él –una diosa…
Sindra –ah? –me sorprendí con lo que me había dicho –que dices?
Tom –me escuchaste –acomodo unos mechones atrás de mi oreja –fue una buena movida
Sindra –ah que si?
Tom –pero…
Sindra –pero? –pregunte animándolo a seguir
Tom –me dejaste con las ganas de mi beso –QUE?! Ay no…
Sindra –que?...no, claro que no –trate de soltarme pero el me sostuvo –suéltame
Tom –me dejaste sin el humano, eso te lo puedo dejar pasar pero…lo otro no –me sonrió
Tom –no –la voz que uso fue tan profunda que me hipnotizo. Con cuidado el camino haciéndome retroceder hasta que tope con la misma piedra en donde minutos antes tenía acorralado al humano. Mi corazón latía fuertemente y estaba algo agitada, cuando el apego su cuerpo al mío pude comprobar que mi corazón no era el único que estaba latiendo rápidamente, el suyo también. Dejo de presionarme con sus brazos y con su mano acaricio suavemente mi rostro lentamente hasta dar con mi mentón, lo levanto y quede cerca de su rostro, el se termino de acerca y cerré mis ojos esperando sentir ese contacto otra vez…el cual no tardo en llegar. Conforme el beso se iba prolongando moví mis brazos logrando así rodear su cuello, el rodeo mi cintura con sus brazos y así quedamos por unos minutos. Sentir sus labios sobre los míos era tan adictivo que me asustaba. Se que estos días le había estado conversando a Afrodisia sobre esa leyenda pero creo que ahora entendía cuando ella me lo negaba. Pero…no descartare esa opción, no por ahora…además cuanto tiempo podría negar que me siento atraída por el en tantos aspectos…a pesar que el tenga esa actitud de creído y ególatra, sonreí dentro del beso por mis pensamientos. Ya me estaba faltando el aire por el beso cuando escuchamos unos gritos que provenían de un área muy cerca de donde estábamos… –escuchaste? –Me dijo separándose de mis labios –venia de allá
Sindra –si –dije suave –vamos?
Tom –si, ven –me sorprendí al sentir su mano entrelazada con la mía pero no la quite, me gustaba ese contacto y mucho –estas bien? –me pregunto mientras nos acercábamos hacia un gran agujero que aun botaba polvo
Sindra –si, estoy bien –quite mi vista de él y la enfoque enfrente y me quede sorprendida al ver quienes estaban ahí…

Sindra –y bueno, lo demás ya lo saben ustedes –dijo mientras sonreía –y yo que creí que era muy temprano para andar peleando
Tom –miren quien habla –dijo pícaramente
Sindra –te recuerdo, fuiste tú quien empezó
Tom –si pero
Bill –basta –lo interrumpió –luego se ponen a discutir eso –resopló
Sindra –en fin, y ustedes a donde iban? –Ambos se miraron y se quedaron callados –uy…entiendo
Afrodisia –no, es que…
Sindra –está bien –le guiño un ojo –solo, recuérdate que luego tienes que regresar no si no se pondrá enojado –se rió y se volteo y miro a Tom –bueno…creo que solo somos tu y yo…ven que todo esto me dio sed –él la miro sonriendo –no esa sed tontón, vamos
Tom –pff…ahí nos vemos Bill –con un gesto de mano se despidió y se dio media vuelta para ir al lado de Sindra…

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CAPITULO 38

En minutos volvieron a estar solos, ella suspiró y se acomodo su ropa. Antes de caminar pensó unos momentos en a dónde irían. El bosque no tenía algún lugar en especial asique no importaría mucho si es que se quedaban ahí mismo pero quería caminar un rato, así quizás podría despejar su mente
Afrodisia –tienes algún lugar en mente? –dijo alejándose un poco y viendo el hoyo en donde habían estado
Bill –pues, no he caminado mucho por este bosque…al menos no por aquí –dijo encogiendo sus hombros
Afrodisia –entonces por aquí –ambos rodearon el hoyo y siguieron un camino contrario al de Tom y Sindra. Permanecieron en silencio los primeros minutos que estuvieron caminando, cada uno distraído en sus pensamientos sin saber que no eran tan diferentes uno del otro. Cuando estuvieron pasando unos matorrales, ella decidió ser un poco más flexible y ser la primera en hablar –asique…no eres tan débil como pensé
Bill –ya te convencí? –Pregunto dudoso y ella asintió –vaya
Afrodisia –es que…digamos que a simple vista no lo pareces
Bill –las apariencias engañan –suspiró –supongo que diría lo mismo de ti
Afrodisia –a que te refieres? –dijo mientras quitaba unas ramas del camino
Bill –cuando te vi aquella noche, recuerdas?
Afrodisia –si
Bill –bueno, no creí que fueras así
Afrodisia –así como?
Bill –aparentas ser dura y fría con quien te topas pero por dentro no eres así
Afrodisia –no me conoces lo suficiente para decir como soy –dijo seria –yo soy fuerte porque los débiles no sobreviven en este mundo, son fría porque si te apegas a alguien eres vulnerable y te traicionan –dijo rápidamente –si te confías de los demás y te pones amigable –dijo irónica –en cuanto puedan te darán la espalda…el mundo funciona así
Bill –no todos son así –dijo tranquilo –es cierto que habrán quienes traicionan pero no todos
Afrodisia –por eso prefiero no relacionarme con nadie, así no tengo porque andar viendo quien lo es y quien no…es ser practica
Bill –y como conociste a Sindra?
Afrodisia –con ella es diferente, ambas tenemos un carácter parecido y tan solo…estábamos juntas en una pelea…yo estaba por mi lado y ella por el suyo pero de un momento a otro note que ella era de mi misma ra…bueno, era igual a mi –dijo alegrándose de no haber de que raza era –y pues decidí ayudarla y ella a mi…desde entonces somos inseparables
Bill –ya veo…entonces de toda la ciudad solo con ellas te juntas?
Afrodisia –si, no necesito ser amiga de todos…para qué? –Dijo frunciendo el ceño –todos son un montón de interesados
Bill –tienes razón
Afrodisia –y tu como conoces al tonto numero dos? –el la miro extrañado –ese tal Tom –él se rió –no me reiría tanto que tu eres el numero uno
Bill –ey! –la empujo con su brazo bromeando –ahora porque soy tonto? Creí que ya estábamos bien
Afrodisia –aun no te lo has ganado asique…seguirás con ese título –se rió –pero bueno, volviendo a la pregunta
Bill –bueno, digamos que lo conozco de toda la vida –sonrió –es mi hermano gemelo
Afrodisia –es tu hermano? –se detuvo y lo miro –pero…no se parecen
Bill –jajaja supongo que ahora no tanto pero de pequeños éramos más parecidos
Afrodisia –a si? –se quedo unos momentos callado tratando de imaginárselos –bueno y…qué tal te llevas con él?
Bill –es difícil pero nos llevamos bien –la miró –tenemos nuestras peleas, no siempre concordamos en lo mismo –se rió –es tan terco
Afrodisia –en eso se parecen –se rió –pero…de eso será eso de tener hermanos no?
Bill –tu no tienes?
Afrodisia –no, soy hija única
Bill –y tus padres no quisieron tener más hijos? –ella bajo la mirada
Afrodisia –la verdad que no sé –dijo seria
Bill –y qué tal te llevas con ellos?
Afrodisia –no sé
Bill –y como no sabes? –le sonrió
Afrodisia –están muertos –respiro profundamente y evito las lagrimas que querían salir –igual ya paso hace mucho
Bill –lo siento
Afrodisia –no importa, su muerte no será en vano…mataré a quienes les quitaron la vida –dijo sin mirarlo y sonriente. Después de ese comentario nadie dijo nada, siguieron caminando hasta que llegaron a un pequeño río que atravesaba el bosque y se sentaron en el borde del río –y tus padres?
Bill –me tardaría mucho en hablar de ellos –cruzo sus brazos –digamos que no me llevo de lo mejor, tienen una idea muy diferente para mi vida de la que yo tengo y son de los que creen que su voluntad es la única que cuenta
Afrodisia –pero ya eres grande asique puedes decidir por tu vida…solo si fueras pequeño podrían decidir por ti –miró al frente –cada quien es el dueño de su vida…depende de ti nada más
Bill –si...a ver si ellos lo entienden
Afrodisia –por más que no lo hagan…tú haz con tu destino lo que quieras sino solo serás una marioneta esperando que le den la siguiente orden
Bill –que no se te suba el ego pero…eres bastante lista –ella sonrió
Afrodisia –ya que te habrá costado decir eso te diré nada más…gracias
Bill –y que más me puedes contar?
Afrodisia –sobre?
Bill –sobre ti –dijo mientras jugaba con sus dedos dentro del agua –que haces…las cosas que te gustan, las que no…no sé…cualquier cosa
Afrodisia –pues…normalmente entreno todos los días, digamos que soy quien ve todas las tareas que se tiene que hacer en mi casa –ni loca le digo que vivo en el castillo, pensó –visitó la ciudad algunas noches. Cosas que me gusten…pelear, caminar…y de preferencia en las noches
Bill –porque?
Afrodisia –siento que puedo estar tranquila y meditar sin tener que estar consternada por ruidos –suspiró –estar sola –dijo mirándolo –no te ofendas
Bill –está bien
Afrodisia –es que…sino es con Sindra…prefiero estar sola
Bill –por lo que me dijiste de las personas?
Afrodisia –si…creo que si
Bill –y ahora que estás conmigo? –ella se quedo callada –te molesta?
Afrodisia –no –dijo sin pensarlo mucho y luego se mordió los labios –bueno…es tolerable –dijo tratando de ocultar su respuesta
Bill –ya es un progreso –dijo riendo –no es tan malo como crees
Afrodisia –si claro
Bill –es cuestión de que me conozcas y verás que luego no querrás irte –ella se rió fuertemente –que?
Afrodisia –siempre eres así de creído?
Bill –al menos te hice reír –ella se quedo pensando
Afrodisia –si…entonces serás mi payaso personal –le sonrió –me parece
Bill –Ey! –La empujo suavemente –tampoco me refería a eso –dijo frunciendo el ceño
Afrodisia –que lindo que eres…–dijo y el la miro –digo…no era…eso lo que quería decir –dijo nerviosa
Bill –pero lo dijiste –la miro y ella se volteó –no hagas eso
Afrodisia –hacer qué? –dijo sin mirarlo
Bill –cada vez que dices algo que implica tus sentimientos lo contradices o lo intentas
Afrodisia –no es cierto
Bill –lo estás haciendo ahorita –dijo serio –mírame
Afrodisia –no tengo porque –dijo nerviosa
Bill –mírame –volvió a pedirle, espero unos segundos, estiro una de sus manos y delicadamente tomo su barbilla y la giro para que quedaran frente a frente –no tienes que avergonzarte de las cosas que dices porque tu corazón las manda –dijo tiernamente
Afrodisia –no sabes que hay dentro de mi corazón –dijo enojada
Bill –y tu tampoco –sintió como si la hubieran golpeado dentro de ella…como era posible que el sin conocerla diera con la verdad…aterrada se paro y se alejo de él. Intento responderle…gritarle pero la voz no le salía…lo miro por última vez y se fue corriendo, alejándose lo más rápido que sus piernas le permitían. Con cada paso que daba sentía como su cuerpo gritaba que se detuviera pero esta vez no le haría caso. Solo se detuvo cuando encontró su moto, se monto y la encendió para retomar el camino al castillo. A mitad del sendero se detuvo bruscamente, sintió como pequeñas gotas iban cayendo sobre su cuerpo con más rapidez hasta que la lluvia se hizo presente dejándola mojada completamente. Cerró sus ojos por unos momentos y al abrirlos sonrió por la idea que se le había cruzado, ya no regresaría al castillo….
Dejo su moto cerca de un árbol y se dejo caer en las orillas del árbol. Estaba intranquila, suspiró fuertemente y cerró sus ojos dejando caer unas lágrimas. No podía creer que había huido de él…si había huido. Ella no era ninguna cobarde –pensó, sin embargo no pudo contradecir lo que él había dicho……simplemente no pudo. Hace días que no era ella misma, actuaba y decía cosas sin premeditarlo pero más le costaba aceptar el hecho que todo había empezado desde que había conocido a Bill. El tener presente su presencia había alterado sus pensamientos, sus sentimientos y su cuerpo.
¿Cuánto más podría negarlo? –sollozó. Cada segundo que pasaba las palabras de Sindra tomaban más y más sentido. Entonces…Bill…era…él era
Afrodisia –no…no puede ser –se abrazó fuertemente –esto no puede ser…no quiero! –Su rostro estaba bañado en lágrimas –demonios –se limpió sus lagrimas –yo no soy así…tengo que ser fuerte –suspiró –pero como serlo si estoy con él…es tan difícil –miró al cielo –es como si él tuviera poder sobre mi y no pudiera contra él... –se froto sus manos –el tiene razón…no sé lo que mi corazón quiere –agacho su rostro –o….o quizás si lo sepa pero…no quiero aceptarlo –se mordió el labio –que tonta que soy –subió el rostro –por más que quiera negarlo no podre ocultarlo por tanto tiempo…no algo de esta magnitud pero…¿qué haré cuando no pueda más? –Se preguntó a sí misma –no puedo decírselo…no puedo…tengo que olvidarlo a como sea –suspiró –no puedo dejar que él lo sepa…
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lunes, 4 de octubre de 2010

Fic Enemys or Lovers Capitulo 36

CAPITULO 36

Silencio, no pudo decir nada. ¿Salir? ¿Ella con él? ¿Hoy? Estaba soñando, pensó…eso tenia que ser. El no la estaba invitando a salir…o si? Quizás no era así y ella estaba malinterpretando la pregunta, pero como preguntarlo sin que sonara tonto. El no podía estarle preguntándole eso, no era posible. Pero claro, era una tonta, acaso había olvidado la noche anterior…

Bill –te puedo volver a ver? –su corazón se detuvo –digo, uno de estos días…sin una pelea de por medio

Como olvidar aquella propuesta, se maldijo así misma por haber aceptado. Por un momento pensó en largarlo por el teléfono e ignorar lo que ella había dicho anteriormente pero no podía, ella había aceptado y ella era una mujer de palabra
Bill –mmm…alo? –al escucharlo volvió en si
Afrodisia –perdón, bueno… está bien –suspiró –en donde?
Bill –en serio?
Afrodisia –que si –se rió –en donde? –no escucho nada –no has pensado en el lugar?
Bill –que tonto pero no
Afrodisia –encuéntrame junto al bar en que nos topamos la otra noche, adiós –colgó la llamada –en que me estoy metiendo –resopló. Dejó los vasos usados en el lavaplatos y se fue hacia su cuarto. Subió de dos en dos la escalera, camino por el pasillo y entro a su habitación. Sin perder tiempo se paro frente a su armario y se cambió de ropa por unos jeans ajustados, un top negro y su usual chaqueta de cuero. Estando ya lista se encamino a la puerta pero antes paso por el espejo y se detuvo. Se paro enfrente y se observó como iba vestida, frunciendo sus labios –mejor no me pongo el top? –se preguntó a si misma girando para ver como se veía. Fue a su armario y saco otra blusa que tenia y la sobrepuso sobre su cuerpo mirando como quedaría –esta quedara mejor? –dejo la blusa en su cama y volvió al espejo –no…estoy bien así –sonrió –pero...que me pasa? –Dijo nerviosa –no debería preocuparme tanto esto...mejor me voy ya –salió de su cuarto y corriendo bajo las escaleras sin importarle el ruido que hiciera. Miro antes de salir y no vio a nadie asique se fue tranquila pensando en que nadie la había visto…sin embargo atrás de un pilar del salón de entrada estaba Gustav observando como ella se iba en su moto
Gustav –que ilusa –llevo sus manos hacia atrás y tranquilamente se fue a su habitación. Al entrar dejo su capa en su cama y se sentó en la silla que tenia frente a su escritorio en donde se encontraba un libro abierto en una hoja que titulaba Maldiciones…

En la ciudad el ambiente era tranquilo a pesar de la noche tan movida que habían tenido. Algunos bares estaban abiertos y otros cerrados, las personas caminando tranquilamente sin imaginar que a sus lados pasaban vampiros.
Afrodisia estaba cerca del bar en donde había quedado con Bill, quien ya se encontraba sentado en una de las mesas de fuera del local jugando con sus dedos mientras esperaba. Al escuchar el rugir de una moto se volteo con la espera de que fuera ella pero su sonrisa se borró al ver que era solo un humano pasando por la calle. ¿Será que viene? –pensó, se paso suavemente una mano por su cabello y resopló. Debido a los nervios había llegado apenas había terminado de hablar con ella y ahora estaba aburrido de esperar. Estaba a punto de regañarse mentalmente cuando sintió a alguien llegar cerca de el
Afrodisia –estas hace mucho? –al escuchar su voz sonrió pero antes de voltear a verla se obligo a no sonreír tanto
Bill –llegue hace unos minutos –dijo dudoso
Afrodisia –que bueno –dijo sentándose frente el –y… –se quedo callada…que se supone debería preguntar?
Bill –quieres algo de tomar? –agradeció que el hubiera preguntado
Afrodisia –si…un vino semi-seco –el asintió y se fue dentro para hablar con el barman –relájate…vamos relájate –se dijo a si misma y se acomodo en la silla, al ver que ya venia se quedo callada
Bill –aquí tienes –le dejo el vaso –estas bien?
Afrodisia –si porque? –dijo mientras se llevaba el vaso a sus labios
Bill –es que…pareces algo sonrojada –se atoro al escucharlo –ey…cuidado, tómalo despacio –paso dificultosamente ese trago y respiro profundamente
Afrodisia –debe ser por el entrenamiento que hice esta mañana –volvió a tomar otro trago
Bill –entrenas?
Afrodisia –claro…tu no? –Lo miro detenidamente –creo que no –se rió
Bill –a ver y porque? –dijo molesto
Afrodisia –pues no aparentas del ser del tipo que hace ejercicio todos los días –dijo señalando sus brazos y pecho –es más…pareces algo débil –dijo burlona
Bill –si fuera débil no hubiera peleado la otra noche junto a ti, no crees?
Afrodisia –por favor –bufó –son humanos…que esfuerzo es ese?
Bill –y tu acaso eres tan fuerte?
Afrodisia –por supuesto –dijo segura –apuesto que te ganaría con los ojos cerrados
Bill –así? Entonces acepto tu apuesta –ella lo miro sorprendida –elige el lugar y pelearemos a ver quien gana…aunque ya sabemos quien será –dijo sonriendo
Afrodisia –no tengo nada que probarte –dijo terminando su vaso
Bill –cobarde –susurró, sin embargo ella logro escucharlo y se levanto de un golpe de la silla y se acercó a él y lo miro con furia
Afrodisia –voy a hacer que te tragues tus palabras –el se levanto –vamos al bosque y te daré la paliza de tu vida
Bill –claro…solo hay un detalle –le dijo mientras salían del bar
Afrodisia –arrepintiéndote tan rápido?
Bill –no, es que yo no vine en mi moto –dijo señalando la moto de ella
Afrodisia –y eso es mi problema porque…?
Bill –iré contigo –dijo acercándose a ella. Al instante se alejo de el y repitió en su mente lo que le acababa de decir…eso significaba tenerlo pegado a ella todo el rato hasta el bosque, se mordió sus labios pensando en tenerlo de esa formar tan…ALTO! Cerró sus ojos con fuerza y quito ese pensamiento
Afrodisia –no –dijo montándose a su moto –por mi te puedes ir corriendo si quieres pero no en mi moto
Bill –porque? No le veo nada de malo –si de malo no hay nada, pensó –que…te pones nerviosa cerca mío?
Afrodisia –ya quisieras galán –suspiró –esta bien, súbete…pero cuidado en donde apoyas tus manos
Bill –de acuerdo –le dijo cerca de su oído sensualmente, un escalofrió recorrió su cuerpo y el lo sintió –tienes frio? –se rió
Afrodisia –cállate –dijo seria. En los diez minutos que se tardaron para llegar al área del bosque que había escogido ella, fueron los mas eternos que había tenido. Su mente no la había dejado tranquila, no teniéndolo a él detrás de ella. Trato de concentrarse en manejar pero sus sentidos se perdían, sus ojos por ratos lo miraban por el rabillo del ojo observando su rostro junto al de ella, su cuerpo temblaba ante el contacto de su pecho contra su espalda, al sentir esos brazos alrededor de su cintura, podía sentir el aroma tan embriagante que emanaba su cuerpo. ¿Por qué?, se preguntaba. De todos los vampiros que había conocido en los años que llevaba, ninguno le había afectado. Pero el, que apenas si lo conocía le daba tanta confianza, hacia que su cuerpo temblara ante su suave voz y sentía una conexión fuerte. Le daba miedo pero las palabras de Sindra podrían ser ciertas. Acaso el seria… ¿seria esa mitad que le falta a su alma? No quería admitirlo, tenía que haber algún error, eso esperaba.
Cuando llegaron ella apago rápido la moto y ambos se bajaron. Se quito su chaqueta para que no le obstruyera en la pelea y se paro enfrente de el.
Afrodisia –listo para perder?
Bill –listo para ganarte –ambos se pusieron a la defensiva –te doy ventaja por ser mujer?
Afrodisia –no –le dijo seria. Se quedaron en silencio unos segundos observándose, analizando sus posibles movimientos, ella sonrió. En menos de un segundo y desapareció delante de él
Bill –pero que…
Afrodisia –que paso…el bebe no puede? –susurró apareciendo tras de el, se volteo y antes de que pudiera atacarla ella lo tiro hacia un tronco y lo acorralo
Bill –AH! –grito
Afrodisia –te rindes? –dijo presionando sus rodillas contra su pecho
Bill –nunca –dijo. Libero uno de sus piernas y la empujo, estrellándola contra una roca –tu serás quien se rinda –se acerco rápidamente a ella y la cargo apresándole los brazos –llevemos esto a otro nivel, si? –y sin darle tiempo a responder se elevo con ella entre sus brazos –a ver si puedes
Afrodisia –volar? –se rió –que tonto eres –lo golpeo en el estomago y se soltó, mientras veía como el se retorcía por el golpe –acaso creías que eres el único vampiro que puede volar?! –se alejo unos metros –a ver si me puedes seguir el paso!
Bill –ya veras –y fue tras ella. En cuestión de segundos la alcanzo y sonrió pícaro por la idea que se le había cruzado por la mente, estando ya a su lado se lanzo contra ella y quedo debajo de ella y la abrazo fuertemente
Afrodisia –pero que…?! –no pudo continuar debido a que sus labios fueron presas de él, sus ojos se abrieron sorprendida por el beso que le acababa de robar pero sus ojos se cerraron disfrutando de esos segundos en que sus labios estuvieron unidos…y luego reacciono mordiéndole el labio
Bill –aght! –se separo de ella
Afrodisia –eres un desgraciado! –se lanzo contra el y lo intento golpear en el rostro pero fallo
Bill –ups, fallaste!
Afrodisia –no volverá a pasar te lo aseguro! –y dicho y hecho, le golpeo su mejilla dejándolo mareado, aprovecho ese momento para apresar su cuello y llevarlo abajo. Al impactar contra el suelo dejaron un hoyo por la velocidad que llevaban –que te duela…no me volverás a besar nunca! –le clavo su rodilla entre las piernas –ya veras lo que te pasa por darte las de idiota –antes de que pudiera darle un puñetazo el le tomo la mano y rodando quedo encima de ella –suéltame!
Bill –ni loco –se acomodo quedando con ambas piernas a cada lado y tironeo sus brazos hasta que la dejo inmovilizada –admite que no puedes conmigo –dijo agitado. Ella estaba igual que el, respirando fuertemente y seria –y…te rindes? –ante el?... suspiró, porque estaba tan empecinada en no hacerlo. El era fuerte no había duda pero no era ese tema lo que estaba en duda para ella. Rendirse significaba bajar sus guardias y exponerse tal y como es ella, el temor de dejarse llevar por los sentimientos que crecían dentro de ella cada minuto que pasaba junto a él, era inconcebible. Pero quien dictaba que ella no podría cambiar lo que estaba escrito en un libro antiguo, no se dejaría vencer y nada mas seria un conocido para ella, solo eso –estas bien?
Afrodisia –si…si estoy bien –lo miro –me dejas levantarme?
Bill –no me has respondido
Afrodisia –no tengo que
Bill –quien gano? –le pregunto canturreando
Afrodisia –pff...tu, ganaste tu…contento? –rolo sus ojos
Bill –no
Afrodisia –y que más quieres? Que te felicite…te haga venias?! –grito furiosa, el no dijo nada y se fue acercando hasta que quedaron frente a frente –que…haces? –pregunto nerviosa, se quedaron mirando unos segundos y el cerro sus ojos cuando ya estaba rozando sus labios. El corazón de ella latía de tal forma que sentía como si se le fuera a salir del pecho. En los segundos que tardo en presionar sus labios, se cuestiono si debería impedirlo o no…pero por más que su mente quiso…por más que tratara de apartarlo y botarlo de encima de ella, no pudo…a pesar de que no solo minutos atrás había concluido que solo seria alguien mas en su vida. Apenas sintió el calor del roce, algo en ella despertó, puso fuerza y liberando uno de sus brazos lo llevo hacia su cuello para apegarlo más a ella. Disfruto cada segundo; el sabor tan dulce de sus labios, la manera en que se movían sutilmente robándole las fuerzas de su cuerpo, entre abrió sus labios y sintió como tímidamente sus lenguas se juntaban…
Sintió una punzada dentro de ella y bruscamente se separo de el, al mirarlo pudo ver como sus labios están rojos y su mirada era dulce. ¿Qué me pasa?, pensó. No debía haberse besado con el, pero como impedirlo si había sentido como todo su cuerpo reclamaba estar junto a él –yo… -asustada se levanto empujándolo y salió del hoyo en el que seguían, se limpio su ropa y se acomodo su chaqueta –tengo que irme –el rápidamente subió y se puso frente a ella –no digas nada
Bill –no te vayas, por favor –le tomo la mano –no…no sé que esta pasando pero no quiero que te vayas –se volteo y lo miro, sabia con solo observar sus ojos que decía la verdad pero no podía…no quería –no te vayas, perdón si…si te molesto pero
Afrodisia –se que me crearas loca por dejar que me beses e irme luego de separarme pero…no puedo…tengo que irme en serio
Bill –pero
Afrodisia –no me conoces…apenas me has visto hace unos días…estoy segura que si me besaste fue solo por hacerlo y ya –dijo dolida, esperaba que no fuera así –asique mejor lo dejamos así y cada quien a lo suyo
Bill –y si no quiero?....
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